PINTADO

PINTADO
Ruta Recorrida (Para + detalles ... no seáis perros y leer las entradas)

22 dic 2011

Machambrado con Restos

Los días van pasando, cada vez hay más cosas amontonadas para escribir y contaros.
Drásticamente y para no pensar en que “esto” está cada vez más abandonado se nos ha ocurrido hacer un machambrao, como dicen en mi familia,  con lo más destacado de ayer, antes de ayer y todos los demás días anteriores.
A ver si así, de una vez y por todas, conseguimos ponernos al día.
(Nota: Ojo que puede ser algo largo…)

COLOMBIA
Aún es hoy que seguimos dando las gracias al destino por haber puesto este país en nuestro camino. 
Si no llega a ser porque andamos cortos de pasta hubiésemos pasado de largo y sin dudar, aquí tendríamos uno de los mayores arrepentimientos de lo que llevamos de viaje.
Y no solo lo digo porque nuestro pequeño sexteto no se hubiese jamás formado, sino que, hay rincones que no deben de ser pasados por alto.
Cartagena de Indias guarda con recelo dentro de sus murallas un aire de grandeza colonial dónde Cervantes te la da bienvenida.
Su gente risueña siempre se muestra dispuesta a echarte una mano, explicarte alguna historia o darte a probar su “aguardiente” una y otra vez. 
No es de extrañar que después de tanta bebida nacional, acabásemos bailando la cumbia al ritmo de nativos, en lo que fue el certamen de “Miss Cartagena 2011”. 
Después de algún que otro contratiempo conseguimos salir de la linda Cartagena y poner rumbo a la ciudad de Medellín.
(Importante a tener cuenta que; los transportes en Colombia son caros, muy caros.
Que llevéis con vosotros guantes, bufandas, mantas, polares y todo lo que os pueda servir de abrigo pues, ni los esquimales aguantan las temperaturas de bajo cero que el conductor de dichos autobuses somete al pasaje).
En fin, llegamos a Medellín con sabor agridulce pues, después de casi 2 semanas juntos habíamos de decir adiós a nuestra mitad de la familia.
Ellos se quedaban en la ciudad y nosotros continuábamos a Guatapé.
Sonrisas y lágrimas en aquella enorme estación de autobús.

El pequeño pueblo de Guatapé no es muy bonito pero, tiene su qué. 
Una colosal roca, llamada el Peñol, resalta de entre sus lagos. 687 escaleras para subir hasta la cumbre donde un muy buen colocado bar hace cada día el agosto con los desmayados turistas.
La otra parte positiva del pueblecito son sus coloridos adoquines y es que el pueblo se ha hecho famoso en todo el país por ellos. Todo tipo de dibujos, formas y colores alegran el paseo entre sus calles.

Otra zona que sin lugar a dudas se ha de visitar es la zona cafetera. Salerno, su corazón.
Como buena adicta al café que mis padres me hicieron, disfruté como una enana recorriendo cafetales y descubriendo aromas nuevos.
Dar las gracias desde aquí al buen hombre que nos hizo de guía y que con paciencia ayudó a resolver una de mis grandes dudas; si Colombia es el mayor productor de café … por qué tomarse un café en el país es una invitación hacia el lavabo más cercano? ¡La máquina de VLG, era mejor… juzgar vosotros!

Tras tres estupendos y cortos días dijimos adiós a Colombia y con ello a nuestra querida Trini; TE EXTRAÑAMOS.


Trini y Pepe en los Cafetales.

ECUADOR
Dos finalidades tenía el pintar este pequeño país.
-          Ver a mi amiga Adriana ( no, no es de Ecuador, es Italiana pero por qué vernos en Italia cuando nos podemos ver en Quito, eh?..)
-          Galápagos (quebrados hasta los dientes nos ha dejado la visita pero… que afortunados nos sentimos por haber ido.)

La primera parte fue fácil. Llegamos a la ciudad, nos asentamos en el primer hostel que vimos que podíamos pagar y quedamos con mi amiga Adriana. Con ella, aparte de mojarnos en la lluvia hicimos de turistas. Plaza de Armas, Catedral, Virgen con Alas de la Colina y una lista larga de etcéteras de la cuales solo recuerdo que: EL PRESIDENTE HA INSTAURADO LEY SECA PARA LOS DOMINGOS. Si señores, el país se vuelve abstemio los domingos. ¿Por qué? Vete tú a saber porque, un día se levantó y sin previo aviso … zas, tres décadas atrás.
Pero lo bueno fue ese reencuentro entre nosotras. Hacia como 4 años que no nos veíamos y ese tiempo juntas nos dio tiempo a volvernos a poner al día. Besos Adri!!

La segunda estuvo algo más complicada por el tema pasta pero, eso sí, impresionante.
El vuelo de Guayaquil a Galápagos fueron como unos 200€ (chollo en toda regla, pues los vuelos suelen salir de 500 para arriba).
Luego, como es un parque nacional se ha de pagar la entrada. ¿Cuánto? 100€. Y recordad que se ha de pagar en efectivo, no hagáis como yo que ilusa de mi pensé 100€ pues los pago con tarjeta, no no no!
No es bonita la sensación de ver que toda la gente delante de ti paga en efectivo y no hay señal de datafono en ningún lado. ¿Qué hago, que hago, que hago? Nada, no se hace nada. Los  chicos de adunas te retienen el pasaporte hasta que vayas a pagarles.
Pero volvamos el tema monetario que como catalana, me tiene escandalizada.
Los tours, esos magníficos e interesantes tours para recorrer las islas. 800€ lo más barato!!! Estos galapagueños que bien montado lo tienen, se ha de ser Oprah W y cagar dinero para visitar las Islas.
Evidentemente nosotros no tenemos un ATM por ojete y decidimos ir al centro a probar que se podía hacer con nuestros culos pelaos.
Después de preguntar aquí y allá descubrimos un hotel, Hotel España que nos dejaban la habitación a 10$ por persona… Que alegría!! Podíamos seguir conservando nuestros riñones.

Una vez asentados, duchados y con la batería de la cámara cargada salimos en busca de mi pasaporte, que aún lo tenían recluido en algún lugar de Galápagos.
Tras unas horas de camino y 350 iguanas después conseguí mi preciado documento y ser 100€ más pobre. 
Felices pero sin comer perdices, nos pusimos a recorrer la isla en busca de precios baratos tanto para bucear como para ver otras Islas.  Después de muchos preguntar y visitar nos dimos cuenta que los precios baratos no existen en el archipiélago.  Aún y así, seguimos tirando la casa por la ventana e hicimos aquello que queríamos. Pepe vio sus islas y yo buceé.
Felicidad que se duplicó al encontrarnos con nuestro trio favorito; Airam, Irene y Carlos se dejaron caer por la Isla un par de días!!!
Dicha felicidad quedo reflejada con la tradicional “taja” y posterior resaca, esta vez sin bebida nacional ya que solo podíamos permitirnos RON de garrafón con Coca Light.
(Airam.. algún día nos pondremos al día de aquella noche, Pepe sigue sin soltar prenda).  

Total, entre pasajes, entradas, excursiones y demás calcular una media de 600€ en 4 días!
Pero oye.. si dos lacras mileruistas se lo han permitido… TODOS se lo pueden permitir.
Cada uno de esos centimillos es realmente merecido. No hay lugar igual.
Animales que aparte de no tenerte miedo, curioseaban y se te acercaban. 
Lobos marinos que juegan contigo en el agua, tintoreras que te rozan las piernas porque quieren pasar entre ellas, tiburones martillo que te rodean para investigar qué o quién eres. Toda una lista larga de etcéteras hacen que cada euro gastado haya merecido la pena .



Piquero de Patas Azules. El Favorito de Pepe en Galápagos

 PERÚ
Inmenso país lleno de contraste.
Kilómetros de desierto se mezclan con playas deshabitadas y donde pueblos fantasmas sobresalen en bosques eternos.
Perú es mucho más que Cuzco y Machu Picchu.
Nuestra primera parada fue Máncora, típica playa apta para surferos con sin fin de km y arena dorada.
Dos esplendidos días de Sol, Arena y Mar que solo mejoraban cuando la señora de los panes rellenos pasaba por nuestro lado (que ricos).
Con pilas nuevas volvimos a nuestra amiga la Panamericana para llegar a Huanchaco. Más playa. Porque si algo te gusta .. porque vas a cambiar, eh!
Claro que ahí hicimos algo más que rebozarnos en arena. Huanchaco posee unos antiguos templos creados por la cultura Moche los cuales llamaron a su pequeño paraíso, los Templos de Chan Chan.
Una maravilla de lugar, la mayor ciudad de barro jamás vista. Esos tipos no perdían el tiempo jugando a canicas, no.
Y como sabéis que el tiempo parece apremiarle aquí a mi colega de ruta, dos días más tarde ya estábamos camino a Lima. Puaaghhhht. Fea y como mucho humo. Un asquito en toda regla.
Salimos corriendo día siguiente para llegar a Nazca y ver lo que J.J. Benítez describe como líneas trazadas por seres de otros planetas.
Pero los nazquenos no opinan igual. Ellos ya tuvieron a su propia “loca”, Maria Reiche. Conocida como la “loca de la escoba” pasó su vida estudiando las líneas de nazca haciéndolas visible con su escoba.
Interesante el poder observar dichas líneas desde una cierta altitud. Ya que es desde ahí arriba donde se tiene una visión general de su inmensidad.
Mi favorita, el colibrí, la de Pepe la araña.

Llegó Cuzco y con él el mal de altura. Dolores de cabeza, falta de respiración y malestar de oídos que no se aliviaban con la típica Hoja de Coca.
Fue complicado acostumbrarse, sobre todo para Pepe que nunca pudo dormir estando más arriba de 3000m.
Pero todo lo que tiene de complicado lo tiene de bonito. Todo el mundo te dice que Cuzco es bonito, que no tiene nada que ver con el resto del país pero hasta que no estás allí no caes en que es verdad. Y es que Cuzco señores es bonito.
Claro que no solo la ciudad es bonita sino toda el área es linda. El valle Sagrado con sus pueblos de Urumbamba y Ollantaytambo son dignos de ver. Las Ruinas de Moray y el Salar de Maras son simplemente alucinantes. Pero el colofón se lo lleva el camino que va hasta al pueblo de Aguas Calientes, ahora renombrado Machu Picchu Pueblo por algo estético.
Esa hora en tren es peligroso para la salud. Mucha gente puede agarrar torticolis de tanto mirar de un lado al otro.  Es algo que deja sin palabras.
Y como todo tiene un final, el final es Aguas Calientes. FEO FEO FEO. No hay palabra que lo defina mejor.
La putada es que tienen todo el tinglado bien montando y si o si, has de pasar una noche ahí para subir a las ruinas. Es así como el pueblo más feo jamás visto hace el agosto todos los días con nosotros los turistas.

03 de Diciembre y como regalo de cumpleaños, Machu Picchu.
Que gran conservación, que gran hallazgo por parte del alemán que las descubrió y que grandes los Incas haciendo tan logradas construcciones.
Un regalo para la vista como pocos otros.  Ver como el sol ilumina el valle mientras estás sentada a 3000m de altura es algo va quedar grabado en nuestra memoria para siempre.  Porque por muchas fotos, muchas historias que hayas oído o leído, videos o documentales que se hayan podido ver, nada, absolutamente nada le hace justicia.
El simple hecho de subir hasta la punta más alta del monte Wayna Picchu donde rodearte de silencio y naturaleza sentarte y tan solo mirar hace que esta aventura que ambos hemos emprendido ya haya merecido la pena. 

Con el mundo a nuestros pies. Machu Picchu


BOLIVIA
Nuestro único objetivo aquí era el Salar de Uyuni pero por suerte, acabamos ampliando la lista e hicimos de la Isla del Sol otro punto a marcar.

Cruzamos la frontera que une Perú con Bolivia a través del Lago Titicaca y llegamos a Copacabana.
Después de haber estado un tiempo leyendo sobre el lugar y haber hablado con distintas personas llegamos a la conclusión de que merecía la pena probar ir hasta la Isla del Sol. Pequeña Isla que se encuentra a 3h en medio del famoso lago.
No dejéis de visitarla si algún día vais. No os arrepentiréis.
Aquello es como una pequeña arca de Noé en vivo y en directo. Dónde los humanos y animales viven en completa armonía con la madre naturaleza.
Cerdos, vacas, ovejas, burros, etc, conviven sin problemas los unos con los otros.
Puedes estar paseando a las orillas del lago, que por cierto está caliente, y ver como a 50m de ti las bestias beben agua o tan solo descansan, tal y como lo haces tú.

Un pequeño paraíso que hoy en día se sigue conservando tal y como era. Eso incluye la ausencia de agua corriente y prácticamente luz  pero en ambos casos no hay porque alarmarse.
El agua la obtienes de la inmensidad que tienes a escasos pasos de ti.
La luz ni tan solo la extrañas, las estrellas brillan e iluminan mejor que cualquier artefacto.

Otra actividad de la que sin dudar no te cansarías en la isla sería contemplar tanto la salida como la caída del sol. Contrastes de colores tanto en el cielo como en el agua.
La gente se reúne tanto a orillas del lago como en lo alto de las colinas para presenciar la plenitud de ambos momentos.
La pequeña Isla marcó un antes y un después.


Regresamos a Copacabana para no perder en ella más que las horas del almuerzo. Compramos nuestros tickets del bus y pusimos dirección a Uyuni.
Llegamos a lo que es otro horrendo pueblo a la mañana siguiente, aunque por suerte, al llegar temprano pudimos saltar al tour ese mismo día sin tener que hacer noche en aquellas 4 malolientes calles.

Por suerte nuestro grupo era un grupo pequeño, tan solo 6 + el Chofer/Guía. Y entre todos nos llevamos de maravilla.
Un total de 3 días y 2 noches de tour donde, aparte de la atracción principal, te enseñan un sinfín más de atracciones.
Muchos mejor de lo que nos pensábamos, la verdad. Y si algún día alguno se anima que nos lo diga y le daremos los contactos del chofer que nos llevó a nosotros.

Cuando pisamos el salar por primera vez. ¡¡¡Wooooow estábamos ahí!!!
Miraras donde miraras no veías el final, solo claridad y más claridad. Tocabas y sí, aquello era sal. Chupabas y estaba muy salado. Jajaja.
Un auténtico sueño hecho realidad. Formaciones de todo tipo, contraste a cada kilómetro, animales raros que paseaban de aquí para allá y lagunas que cambian de tonalidad conforme caminas hacía ellas.
Maravillas que tiene el mundo y que poco a poco vamos descubriendo.

Salar de Uyuni. Woooooooooow!

Besos para Todos.
Pepe & Laura

11 dic 2011

The Best of Panamá


Lo mejor del país sin lugar a dudas lo componen:
El ceviche de camarones / Las Islas de San Blas / Los maravillosos Irene, Carlos y Airam.
Pero hasta llegar a esas tres cosas primero tuvimos que llegar a la capital panameña.  Cosa que no fue nada… digamos rápida.

Como va siendo costumbre y para ahorrarnos unos eurillos,  agarramos un bus nocturno para cruzar la frontera entre Costa Rica y Panamá.
Eran como las 3 de la mañana cuando llegamos al punto de la aduana Costarricense. Siguiendo las indicaciones de la gente de la compañía Tica Bus bajamos y nos colocamos en fila de a uno frente a las taquillas de migración.
Tras unos 15 minutos nos damos cuenta que no avanzamos. La cola no se mueve y en las taquillas no hay nadie, ni siquiera hay luz dentro.
¿Qué pasa? ¿Por qué no abren? La impaciencia de la gente cada vez crecía más. Y lo único que oíamos eran las órdenes de la gente aduanera de no romper la fila.

No abren hasta las 6 de la mañana se oye a lo lejos.
- ¿Has oído eso? Dicen que no abren hasta las 0600lt.
- No puede ser, no nos pueden tener aquí esperando, son las 0300 de la mañana. No venderían pasajes de bus para tener que esperar en la frontera. Hay niños y personas mayores. No es lógico.
Pero que fácil sería si la gente usáramos nuestra cordura aunque solo fuese de vez en cuando.  Entre quejas, órdenes y lamentos nos quedamos esperando hasta las 0600 de la mañana. Cuando los señores de migración se deciden a abrir la taquilla nos dimos cuenta que los funcionarios españoles trabajan con un petardo en el culo comparado a lo que teníamos delante de nuestras narices.
No habrían más de 15 personas entre el primero de la fila y nosotros, pues bien, tardamos como 1h y media en conseguir la estampa en el pasaporte.
Ahora solo faltaba cruzar el puente y entrar en migración de Panamá.
No me voy a poner a escribir todo lo que pensamos de ese cruce fronterizo porque si no, no acabaríamos jamás. Pero, para que os podáis hacer una idea de aquella insoportable situación, solo hace falta decir que volvimos a retomar la carretera con el bus a las 1030 de la mañana.

Alrededor de 7h más tarde, volvíamos a bajar del bus, esta vez ya en la Terminal Terrestre de Panamá. 
Volvimos a seguir las instrucciones y 1h más tarde llegábamos al hostal donde nos alojábamos.
Ducha y comida, ducha y comida eso era todo lo que articulábamos.
Tras la rigurosa entrega del pasaporte y el cumplimento de la ficha del lugar bajamos a la terraza para preguntarle al dueño por algún lugar para ir a cenar.
Fue allí donde, en una de las mesas y hablando entre ellos Carlos, Irene y Airam se presentaron.
Pequeño quien es quien. Carlos e Irene son de Alicante pero vivieron muchos años en Canarias. Andan haciendo lo mismo que nosotros pero en sentido contrario y a los pobres ya no les queda nada para regresar a casa.
Airam de Canarias y amigo de la pareja alicantina. Gran cocinero y amigo, coincidimos en Utila una temporadita pero en centros opuestos.
Aún no lo sabíamos ninguno pero, aquello fue el inicio de una GRAN AMISTAD.


Nuestro plan en Panamá era simple. Ver el canal, esperar a Trini que llegaba en 2 días e irnos pitando para Colombia.
No se vosotros pero aquí no teníamos ni idea que salir de Centro América era tan complicado. Pensábamos que la Panamericana conectaba Panamá con Colombia pero no es así y a no ser que te atrevas a cruzar las montañas y conocer a las guerrillas solo existen dos vías.
- Avión
- Velero desde la costa Caribeña hasta Colombia.

Otra vez números y cuentas. Con avión está claro que llegas antes pero el ticket salía más o menos como el precio de los veleros.
Hablamos con varias personas e incluso con gente que habíamos conocido durante el camino y todos coincidían en lo mismo. Hacer el velero si podéis.
Así que volvimos a tirar la casa por la ventana y decidimos hacer el recorrido en velero.
Ahora llegaba lo mejor. Veleros a patadas, todo tipo de marcas, esloras y comodidades.  Depende un poco de la fecha en que te quieras ir y de donde te estés alojando. Todo el mundo tiene sus contactos y comisiones.
Como nosotros teníamos que esperar a Trini, no había otra que esperar aún unos días para irnos.
Mientras tanto nos volvimos a calzar los zapatos de turistas y fuimos a ver las esclusas de Miraflores. (Las únicas que como NO ADINERADOS puedes permitirte el lujo de visitar).
También nos dejamos caer por un parque muy bonito que hay en medio de la ciudad. Algo tipo el Central Park en NYC pero, mucho más grande y con más vegetación salvaje.  

Dos días más tarde volvimos a darle la bienvenida a Trini que, al igual que nosotros, llego echando pestes del cruce fronterizo.
Le explicamos todo el jaleo para salir del país, más o menos, Pepe y yo ya habíamos medio reservado tres plazas para irnos en un par de días. La pobre que no pone pegas a nada le encantó la idea así que le explicamos más o menos el plan.
En dos días tendríamos que ir para la costa caribeña, una vez allí pasar una noche en un hostal y ya, desde ese mismo hostal nos recogen y nos llevan al velero.
Perfecto, así ella también tendría tiempo de acercarse a Miraflores y ver los barcazos.

Pues bien, de lo que habíamos planeado NADA salió como pensamos y planeamos.
Una cancelación a última hora hizo que estuviésemos empacando esa misma tarde. En cuentas de irnos en un par de días teníamos que irnos a la mañana siguiente.
Este nuevo velero nos gustaba más por varios motivos.
-          Era más pequeño, un total de 8 personas contando los 2 tripulantes.
-          Más barato.
-          Iban directos a Cartagena de Indias.
-          Los otros 3 pasajeros eran españoles, con lo que resultaría más cómodo pasar los 5 días juntos.

Sobre las 1230 del día siguiente llegamos a Puerto Lindo, pueblecito de donde salen la mayoría de los veleros que hacen este tipo de travesías.
Buscamos el hostal que nos habían indicado y recibimos la sorpresa. Los otros 3 chicos españoles eran Irene, Carlos y Airam.
Fuimos a reunimos con Eylleen, la chica con la que íbamos a viajar y esposa de John “el capitán”. Nos explicó más o menos cómo iba a ir el tema y quedamos en volvernos a reunir al día siguiente a las 0700lt para emprender el viaje.

Puntuales y contentos como niños con zapatos nuevos, nos enseñaron el velero y repartimos las camas.
A las 0800lt John levó ancla y empezamos a surcar el caribe bajo un sol achicharrador.
Ese mismo día sobre las 1500lt llegamos a nuestra primera parada; una de las Islas del archipiélago de San Blas.
Jamás habíamos visto ese paisaje, aquello era mejor que cualquier postal paradisiaca, documental o fotografía.
Rodeados por islas de ensueño saltamos al agua y pasamos una fantástica tarde.

Así fueron nuestros 3 primeros días de navegación. Aguas cristalinas, corales, playas desiertas y Kunas (tribus que viven en esas islas).
Langostas, mantas, delfines, peces y algún que otro tiburón nos envolvieron durante nuestra estancia en San Blas.
El 4 y 5 día cambio todo. Ahora nos nuestros compañeros eran los mareos, fuertes vientos y olas que hacían golpear el velero como si se fuese a partir.
Durante esos dos días no hubo más cartas, ni ron, ni cervezas ni apenas conversación.
Concentrados en no perder en norte y tener que echar la papilla por la borda soñábamos con llegar a Cartagena.
El sexto día amanecimos anclados en tierras colombianas donde felicidad y ganas de besar el suelo era patente en todos nosotros. Habíamos llegado!!!

Ahora, esos dos últimos días ya quedan en el olvido de todos nosotros. Pero lo que jamás podremos olvidar son aquellas risas, confesiones y buenos momentos que pasamos en aquellos 10m2.
Allí entre langostas, kunas, cervezas y partidas de chin-chón (SIN OLVIDARNOS DE LA GORRA PESCADA), dónde nació una amistad para toda la vida. 

Muchos Besos.
Pepe & Laura


Mi nueva hermana y yo con unos Kuna
Felices y Contentos porque llegamos!