PINTADO

PINTADO
Ruta Recorrida (Para + detalles ... no seáis perros y leer las entradas)

17 nov 2011

Vuelta a la Carretera

Eran las 06:00 de la mañana cuando cogíamos el ferry para dejar Utila tras casi 2 meses. (Pepe, feliz y contento. Yo, triste y borracha). 
Volvíamos a la carretera. 

Llegamos a Tegucigalpa tras unas cuantas horas de bus. Fea, sucia y no muy segura, así se puede describir la capital Hondureña. 
Tras estar 2 días atrapados, por fin pudimos agarrar el bus e irnos para Nicaragua.
Ya en Managua, por fin pudimos resolver el pequeño lío que veníamos arrastrando desde Cuba. Pero lo mejor de estar en la ciudad nicaragüense fue reunirme con mi amiga  Simone e ir a comer al restaurante de su mama. Gente, "la Ola Verde" recordarlo si estáis alguna vez por allí, donde lo "sano" esta muy bueno. 

Nos pusimos el traje de turistas y nos fuimos a ver los lugares donde lo que merece la pena ver es donde vamos todos los extranjeros: León, Granada con sus isletas y San Juan del Sur. 

Catedral "bonita" de León.
Volcán Ometepe, Granada
Los tres lugares son muy bonitos pero llegando a San Juan nos agarró los efectos de una tormenta tropical y nos jodió los planes, tardaremos en olvidar el Tour de las Tortugas.  
Pusimos San Juan en nuestra lista porque es un lugar donde las tortugas Olive Riley van a desovar. 
Lo que empezó siendo un grupo de turistas contentos e ilusionados acabo siendo un grupo impotente y con ganas de matar.

Historia: A las 1900 de la tarde nos reunieron en el hostal a las 10 personas que íbamos a ir en el tour. Una charla sobre las tortugas, métodos para acercarnos, etc... y nos subimos al camión, parecía que íbamos al matadero. 
Tras casi 1h y media de camino pedregoso bajo la lluvia llegamos a la reserva, La Flor. 
Allí Alice, nuestra guía, nos dio los últimos consejos y empezamos a bajar hacia la playa. La lluvia y la niebla hacia difícil el ver lo que teníamos delante pero finalmente, un bulto enorme salia del agua y tras ese otro y otro. TORTUGAS!! 

Ooh! La primera en llegar
Una de ellas escogió como lugar un refugio bajo los arboles y nos permitió poder observar el proceso "algo resguardados". SIN PALABRAS, QUE 20 MINUTOS MAS BONITOS. 

Desove en La Flor.
Tan solo vimos 2 procesos completos, la lluvia cada vez más dura nos estaba matando y ya los arboles no tapaban un carajo. No importaba, habíamos visto lo que queríamos ver. 
Regresamos al camión, serian como las 23:30h más o menos y aunque estábamos al borde de la hipotermia ninguno de los 10 le dio importancia y continuamos el camino comentando la jugada. 


Pero claro, todo no va a ser felicidad y en medio de nuestra cháchara notamos que el camión se detiene.  ¿Qué pasa? Le digo a Pepe. 
Sacamos nuestras cabezas a través de la lona y para que haberlo hecho. Arboles, arboles enteros, raíces incluidas son los únicos que atraviesan el agua. 
El conductor baja del auto para acercarse al agua. - ¡Voy a ver si se puede cruzar o no! nos dice. 
Pero su reacción no era la que queríamos. - ¡Vamos a tener que esperar a ver si para de llover  y el rió baja un poco. Con ese caudal y corriente no podemos llegar al otro lado!. 
La horas pasaban y aquello no tenia pinta de mejorar, sino todo lo contrario. La lluvia caía con más fuerza que hacia un rato. Aquello ya no era divertido. No hablamos, ni comentábamos nada. Cada uno estaba en su propio mundo, lo único importante era intentar no tiritar y conseguir algo de calor, así que nos fuimos juntando y juntando. 
De vez en cuando alguien sacaba la cabeza por la lona para comprobar como iba el cauce. 
No queríamos asumir la realidad. Aquello en vez de menguar iba creciendo y el agua ya nos llegaba hasta las ruedas del camión. 
Después de ver que la situación no mejoraba, se decidió dar vuelta atrás. Regresemos a la reserva y allí esperemos a que la lluvia nos de una tregua. Como pudo, el conductor consiguió cambiar el sentido y emprender de nuevo la marcha hacia La Flor. 
Aquello era un asco, no queríamos volver a la estación, no teníamos ropa para cambiarnos, allí  no había nada, lo único positivo de volver era que al menos tendríamos un techo y cuatro paredes. 
Por fin se paro el motor. - ¡Ya hemos llegado! le digo a Pepe para que abra los ojos. Vuelvo a sacar la cabeza por la lona y otra vez me pregunto el porque lo hago.
- ¡Oye, esto no es la reserva! ¡ Lo único que veo es agua! le vuelvo a decir a Pepe. 
Oímos como el conductor baja del camión y reniega. 
¿Dónde estamos? ¿Que hacemos? ¿Creo que no se puede pasar por ahí tampoco?. Todos nos hacíamos las mismas preguntas pero, ninguno de nosotros se atrevía a preguntar. 
Finalmente Alice nos confirma lo que todos teníamos en mente. Atrapados entre dos ríos sin poder cruzar. 
MOJADOS, TIRITANDO Y CON SUEÑO pensábamos que teníamos que quedarnos en el camión hasta que pasara todo. 
Por suerte, aquella zona es muy pequeña y todo el mundo se conoce. Así tuvimos un rayito de luz. 
El conductor conocía al dueño de una posada que andaba cerca. Otra vez media vuelta y en cuestión de minutos llegamos a la posada. Claro que posada no es el nombre apropiado. Aquello parecían cuadras con paredes pero nos daba igual. Estaba cerrado y podíamos evitar un poco el aire.
Bajamos como pudimos pensando en una camita seca. Eran casi las 0300 de mañana y estábamos empapados. 
Al llegar a la puerta del hostal, el dueño nos recibe con un perro gigante en la puerta.

El amigo del dueño.
- ¡O me dais 30$ por persona o volvéis al camión! esa fue su bienvenida. 
-¿Tu llevas pasta? no. ¿Tu? no. 
Ninguno de los 10 llevábamos un duro. Y es que al contratar el tour nos dijeron de no llevar dinero .. por si las moscas. Pero al parecer estas moscas si necesitaban pasta. 
Discusiones y llamadas de teléfono. Conseguimos quitarnos la ropa y meternos entre las sabanas cuando eran algo más de las 0500.
Obviamente nadie consiguio pegar ojo, aquel establo no era muy confortable y el ruido del viento y la lluvia no eran precisamente una canción de cuna. 

- ¡Levanta. Son más de las 0800 y oigo movimiento fuera!.  ¡Venga va muevete, que todo el mundo esta arriba. Ha dejado de llover puede que nos vayamos!  Así saque a Pepe de la cama.
Ingenua de mi, realmente pensaba que nos íbamos. Pero ese momento preciado aún estaba lejos por llegar. 

Unos hacían Yoga. Otros leían. Otros intentaban seguir durmiendo. La cuestión era ir matando el tiempo. 

La profe de YOGA.
El conductor regresó de chequear el estado del río y al verlo reír pensamos lo mejor pero aquello era un claro "reír por no llorar". Menos mal que se llevo la cámara de fotos y nos enseño las que hizo porque no podíamos creer lo que nos decía. 
- ¡Esta peor!. A lo cual lo mejor fue la coletilla añadida. - ¡La ultima vez que estuvo lloviendo así, la gente estubo incomunicada 8 días! Todos reímos por no llorar. 
Ahora, después de haber pasado ya un tiempo de aquello aún sigo riendo por no llorar cada vez que me acuerdo de aquella desagradable situación. 
Conseguimos salir, evidentemente. Pero no fue hasta las 1500 de la tarde que volvíamos  a subir al camión. 
Aquí os dejo un link, para que veáis lo bien que estaba el río en el momento de cruzarlo.

http://www.youtube.com/watch?v=R-x5YyTCOAY
(atención a las emociones de la gente)

A la mañana siguiente nos fuimos de allí. No queríamos saber nada más de San Juan del Sur. Costa Rica nos esperaba y con ella nuestra primera visita: TRINI.

Minutos antes de volver al camión.

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