PINTADO

PINTADO
Ruta Recorrida (Para + detalles ... no seáis perros y leer las entradas)

30 nov 2011

Costa Rica con Visita

Fue poner los pies en San José y pensar. ¿Dónde coño está el sol? No nos visita desde Granada, Nicaragua y ya hace casi 1 semana. No tenemos ropa de abrigo y mucho menos para la lluvia. 
¡HEMOS DE SALIR DE AQUÍ!
Después de hablar con unos cuantos Ticos comprendimos que las lluvias no azotan de igual manera a la zona caribeña del país.
Hicimos números (algo que nos encanta a los dos) y decidimos tirar la casa por la ventana rentando un carro.

Temprano y sin GPS pusimos el mapa dirección Cahuita que aparte de estar en la zona calurosa es donde se encuentra el primer parque nacional del país, Parque Nacional de Cahuita.

Monos, perezosos, mapaches, pajarracos varios y hasta uno de esos lagartos que caminan por el agua (muy bonito el bicho pero nosotros no vimos tal proeza).
Después de 2 días y sin poder comer un patacón más, Cahuita se nos quedó pequeño. Encendimos el Jimmi (Suzuki Jimmi, el coche) y nos fuimos camino a Tortugero.

Como el parque nacional está en medio de unos pantanos y canales, no hay carreteras para acceder a él y tras examinar todas nuestras variables decidimos irnos hasta Puerto Limón, dejar el coche en el parking "vigilado" y pillar una lancha hasta el pueblo de Tortugero.
4 horas de travesía contemplando belleza, la cual quedo aplastada por el chaparrón que nos cayó y el va y viene de maletas que el Sr. del barquito se traía.
Nota: sorpresa nos daría la vida unos días más tarde... al poner en nuestro camino unas compañeras que venían en esa barcaza con nosotros.

Camino a Tortugero
Calados hasta los huesos llegamos al pueblo y tras unos minutos buscando alojamiento nos pusimos manos a la obra.
Nuestra meta era poder ver como las tortuguitas salían de los huevos e iban rumbo al gran azul. 3 días estuvimos paseando por la playa, kilómetros arriba y kilómetros a bajo. NADA. 
Tan solo el rastro del largo camino que las pequeñas emprenden quedo reflejado. Bueno miento, en uno de sus momentos de solitud, Pepe salió a pasear y llego con la sonrisa iluminada. Había ayudado a unas tortuguitas perdidas a encontrar de nuevo el rumbo. Pero eso fue todo, ninguna estampida tortugera ni nada. Qué triste!

Tortu de Pepe

Dos días aún nos quedaban para tener que estar en el aeropuerto y valientes como nadie decidimos volver a la costa pacífica a ver si las lluvias se habían calmado.
Jacó, paraíso surfero ¡Allá vamos! Pero otra vez nuestros sueños se toparon con la cruda realidad. Aquello más que un lugar para recrearse la vista con cuerpazos surferos era un Benidorm a la costarrícense; viejos pellejosos quemados por el sol, luciendo arrugas bajo tremendas camisas hawaianas. No nos quedó otra que beber cervezas pensando en lo que pudo haber sido…

Por fin era el día. Nuestra primera visita aterrizaba en unas horas, nervios e intriga. Llegábamos al aeropuerto siendo tan solo dos y nos iríamos de allí siendo CINCO.
Trini en uno de esos emails relámpago, nos informó que también había unas amigas suyas en el país y que lo había cuadrado para encontrarnos todos allí.
- ¿Ves a alguien con pinta de guiri? – Me dice Pepe - No, aquí no hay ni cristo con chanclas, mire donde mire solo veo gente tapada hasta la cabeza. No pueden estar por aquí.
- ¡Mira!, aquella chica no es la que venía con nosotros a Tortugero? Y además va con una mochila Quechua y con chanclas? Deben ser las amigas de Trini.
Una vez ella también nos vio, no hubo dudas. Toda otra “serendipia” de este mundo.
Fue como un golpe de aire fresco, Trini junto con sus amigas nos rompió la monotonía de estar solos.
La compañía fue algo fugaz y con ellas simplemente estuvimos unos 5 días, más o menos, pero bueno que el poco tiempo nos cundió bastante. Visitamos el Parque Nacional del Volcán Arenal y parte del norte de la costa pacífica.
Lástima del tiempo, las lluvias, nubes y niebla hicieron que no lucieran mucho los paisajes tropicales pero, es lo que tiene viajar en esa época del año.
Flora y Fauna en abundancia eso es lo que nos llevamos del País.
Hemos de hacer mención a las Termas Naturales de Arenal. No hay precio cuando los locales te timan porque eres turista. Te venden una excusión dónde se supone que vas con un guía al Parque Nacional, te enseñan una de las cascadas más importante y acabas el tour en unas termas naturales que el pueblo de arenal tiene. Y claro, cuando acabas yendo a un refugio, el cual no pertenece al Parque, en cuentas de ver la cascada te muestran lo que podía ser un riego para agricultores y las súper termas son una especie de cloaca gigante. 
NO TIENE PRECIO SER TURISTA.
Pero como habíamos pagado, era de noche y oscuro y no olía a mierda. Decidimos tapamos la nariz, rezar para no pisar ninguna rata y tirarnos con los ojos cerrados a la charca aquella. Al fin y al cabo al agua si estaba calentita y teníamos frio.
  
Los 5 en "La Cascada"
Sorpresa y felicidad al ver que no éramos los únicos turistas metidos allí.
Ya lo dice el refrán: Mal de muchos consuelo de tontos. 
¡QUE GRAN VERDAD!  
Llegó el momento de despedirse. Maribel, Maria Antonia y Trini se quedaban unos días más por Costa Rica. Nosotros, para no romper la regla de los 10 días de aquí mi compañero, agarramos el bus para Panamá.
Aún y así, no penséis que la visita de super Trini quedó ahí. La pobre, se amoldó a nuestra ruta de tal manera que acabó visitando 3 países en 20 días…! Va ser una visita dura de superar!!

Pepe's Frog.

Muchos Besos para Todos!
Pepe & Laura.

Pd: Prometemos actualizar lo antes posible y mantenerlo algo más “al día”. 

17 nov 2011

Vuelta a la Carretera

Eran las 06:00 de la mañana cuando cogíamos el ferry para dejar Utila tras casi 2 meses. (Pepe, feliz y contento. Yo, triste y borracha). 
Volvíamos a la carretera. 

Llegamos a Tegucigalpa tras unas cuantas horas de bus. Fea, sucia y no muy segura, así se puede describir la capital Hondureña. 
Tras estar 2 días atrapados, por fin pudimos agarrar el bus e irnos para Nicaragua.
Ya en Managua, por fin pudimos resolver el pequeño lío que veníamos arrastrando desde Cuba. Pero lo mejor de estar en la ciudad nicaragüense fue reunirme con mi amiga  Simone e ir a comer al restaurante de su mama. Gente, "la Ola Verde" recordarlo si estáis alguna vez por allí, donde lo "sano" esta muy bueno. 

Nos pusimos el traje de turistas y nos fuimos a ver los lugares donde lo que merece la pena ver es donde vamos todos los extranjeros: León, Granada con sus isletas y San Juan del Sur. 

Catedral "bonita" de León.
Volcán Ometepe, Granada
Los tres lugares son muy bonitos pero llegando a San Juan nos agarró los efectos de una tormenta tropical y nos jodió los planes, tardaremos en olvidar el Tour de las Tortugas.  
Pusimos San Juan en nuestra lista porque es un lugar donde las tortugas Olive Riley van a desovar. 
Lo que empezó siendo un grupo de turistas contentos e ilusionados acabo siendo un grupo impotente y con ganas de matar.

Historia: A las 1900 de la tarde nos reunieron en el hostal a las 10 personas que íbamos a ir en el tour. Una charla sobre las tortugas, métodos para acercarnos, etc... y nos subimos al camión, parecía que íbamos al matadero. 
Tras casi 1h y media de camino pedregoso bajo la lluvia llegamos a la reserva, La Flor. 
Allí Alice, nuestra guía, nos dio los últimos consejos y empezamos a bajar hacia la playa. La lluvia y la niebla hacia difícil el ver lo que teníamos delante pero finalmente, un bulto enorme salia del agua y tras ese otro y otro. TORTUGAS!! 

Ooh! La primera en llegar
Una de ellas escogió como lugar un refugio bajo los arboles y nos permitió poder observar el proceso "algo resguardados". SIN PALABRAS, QUE 20 MINUTOS MAS BONITOS. 

Desove en La Flor.
Tan solo vimos 2 procesos completos, la lluvia cada vez más dura nos estaba matando y ya los arboles no tapaban un carajo. No importaba, habíamos visto lo que queríamos ver. 
Regresamos al camión, serian como las 23:30h más o menos y aunque estábamos al borde de la hipotermia ninguno de los 10 le dio importancia y continuamos el camino comentando la jugada. 


Pero claro, todo no va a ser felicidad y en medio de nuestra cháchara notamos que el camión se detiene.  ¿Qué pasa? Le digo a Pepe. 
Sacamos nuestras cabezas a través de la lona y para que haberlo hecho. Arboles, arboles enteros, raíces incluidas son los únicos que atraviesan el agua. 
El conductor baja del auto para acercarse al agua. - ¡Voy a ver si se puede cruzar o no! nos dice. 
Pero su reacción no era la que queríamos. - ¡Vamos a tener que esperar a ver si para de llover  y el rió baja un poco. Con ese caudal y corriente no podemos llegar al otro lado!. 
La horas pasaban y aquello no tenia pinta de mejorar, sino todo lo contrario. La lluvia caía con más fuerza que hacia un rato. Aquello ya no era divertido. No hablamos, ni comentábamos nada. Cada uno estaba en su propio mundo, lo único importante era intentar no tiritar y conseguir algo de calor, así que nos fuimos juntando y juntando. 
De vez en cuando alguien sacaba la cabeza por la lona para comprobar como iba el cauce. 
No queríamos asumir la realidad. Aquello en vez de menguar iba creciendo y el agua ya nos llegaba hasta las ruedas del camión. 
Después de ver que la situación no mejoraba, se decidió dar vuelta atrás. Regresemos a la reserva y allí esperemos a que la lluvia nos de una tregua. Como pudo, el conductor consiguió cambiar el sentido y emprender de nuevo la marcha hacia La Flor. 
Aquello era un asco, no queríamos volver a la estación, no teníamos ropa para cambiarnos, allí  no había nada, lo único positivo de volver era que al menos tendríamos un techo y cuatro paredes. 
Por fin se paro el motor. - ¡Ya hemos llegado! le digo a Pepe para que abra los ojos. Vuelvo a sacar la cabeza por la lona y otra vez me pregunto el porque lo hago.
- ¡Oye, esto no es la reserva! ¡ Lo único que veo es agua! le vuelvo a decir a Pepe. 
Oímos como el conductor baja del camión y reniega. 
¿Dónde estamos? ¿Que hacemos? ¿Creo que no se puede pasar por ahí tampoco?. Todos nos hacíamos las mismas preguntas pero, ninguno de nosotros se atrevía a preguntar. 
Finalmente Alice nos confirma lo que todos teníamos en mente. Atrapados entre dos ríos sin poder cruzar. 
MOJADOS, TIRITANDO Y CON SUEÑO pensábamos que teníamos que quedarnos en el camión hasta que pasara todo. 
Por suerte, aquella zona es muy pequeña y todo el mundo se conoce. Así tuvimos un rayito de luz. 
El conductor conocía al dueño de una posada que andaba cerca. Otra vez media vuelta y en cuestión de minutos llegamos a la posada. Claro que posada no es el nombre apropiado. Aquello parecían cuadras con paredes pero nos daba igual. Estaba cerrado y podíamos evitar un poco el aire.
Bajamos como pudimos pensando en una camita seca. Eran casi las 0300 de mañana y estábamos empapados. 
Al llegar a la puerta del hostal, el dueño nos recibe con un perro gigante en la puerta.

El amigo del dueño.
- ¡O me dais 30$ por persona o volvéis al camión! esa fue su bienvenida. 
-¿Tu llevas pasta? no. ¿Tu? no. 
Ninguno de los 10 llevábamos un duro. Y es que al contratar el tour nos dijeron de no llevar dinero .. por si las moscas. Pero al parecer estas moscas si necesitaban pasta. 
Discusiones y llamadas de teléfono. Conseguimos quitarnos la ropa y meternos entre las sabanas cuando eran algo más de las 0500.
Obviamente nadie consiguio pegar ojo, aquel establo no era muy confortable y el ruido del viento y la lluvia no eran precisamente una canción de cuna. 

- ¡Levanta. Son más de las 0800 y oigo movimiento fuera!.  ¡Venga va muevete, que todo el mundo esta arriba. Ha dejado de llover puede que nos vayamos!  Así saque a Pepe de la cama.
Ingenua de mi, realmente pensaba que nos íbamos. Pero ese momento preciado aún estaba lejos por llegar. 

Unos hacían Yoga. Otros leían. Otros intentaban seguir durmiendo. La cuestión era ir matando el tiempo. 

La profe de YOGA.
El conductor regresó de chequear el estado del río y al verlo reír pensamos lo mejor pero aquello era un claro "reír por no llorar". Menos mal que se llevo la cámara de fotos y nos enseño las que hizo porque no podíamos creer lo que nos decía. 
- ¡Esta peor!. A lo cual lo mejor fue la coletilla añadida. - ¡La ultima vez que estuvo lloviendo así, la gente estubo incomunicada 8 días! Todos reímos por no llorar. 
Ahora, después de haber pasado ya un tiempo de aquello aún sigo riendo por no llorar cada vez que me acuerdo de aquella desagradable situación. 
Conseguimos salir, evidentemente. Pero no fue hasta las 1500 de la tarde que volvíamos  a subir al camión. 
Aquí os dejo un link, para que veáis lo bien que estaba el río en el momento de cruzarlo.

http://www.youtube.com/watch?v=R-x5YyTCOAY
(atención a las emociones de la gente)

A la mañana siguiente nos fuimos de allí. No queríamos saber nada más de San Juan del Sur. Costa Rica nos esperaba y con ella nuestra primera visita: TRINI.

Minutos antes de volver al camión.