Tres de las cosas que hasta ahora nos ha sorprendido más de este impresionante país.
Un pesado viaje en avión, solo fueron 9 horas pero, el hecho de estar sentados justamente al lado del lavabo, no lo hace placentero precisamente.
Nos tocó hacer noche en Caracas, no era nuestro plan pero, este país como muchos otros, está centralizado y todo entra y sale por la capital así que, como no queríamos que se hiciese muy tarde, bajamos al centro y nos alojamos en un hotelucho cerca de la estación de buses para salir, lo antes posible hacia el Parque Nacional de Mochima.
Al día siguiente, como buenos madrugadores y ayudados por la cama incomoda que teníamos, a las 07h ya estábamos en la estación, claro que, aún nos tocó esperar hasta las 10h para poder tomar el bus con destino Puerto La Cruz, ciudad desde dónde salen los demás transportes hacia los pueblos que comprenden el parque.
Pues bien, como no podía ser de otra forma y para no olvidar fácilmente de dónde venimos, (y esto va dedicado a todos nuestros compañeros de trabajo) …. También hemos tenido aquí nuestro momento, “B”OG.
Tirados, en medio de una carretera, donde cristo perdió no solo la zapatilla y haciendo honor a la temporada de lluvias en la que nos encontramos, tuvimos que esperar 2 interminables horas a que llegara el puto subcharter y encima no nos dieron ni un mísero Boucher!!!
Como ya volvimos a llegar más tarde de lo esperado, nos volvió a tocar pasar la noche fuera de donde queríamos. Puerto la Cruz es, una especie de Sitges pero “a lo cutrillo”.
La espera, no obstante, valió la pena. Sta.Fe cambio nuestra visión del país.
Si algún día, alguno de vosotros decide visitar Venezuela, que incluya Sta.Fe en su recorrido. Tranquilo, bonito y lo más importante… aún no ha llegado la revolución turística al lugar, con lo que, todo el mundo te sonríe al pasar, te pregunta, ofrece… una pasada.
Y siguiendo con las recomendaciones y antes de que se me olvide el nombre del lugar, decir que, el alojamiento lo hagáis en la Posada Bahía del Mar, preguntar por Marie, una francesita muy amable y simpática que junto a su marido Jean tienen la mejor posada de todo el lugar.
Pero, hay mucho más que Ocasos en Sta. Fe, su parque nacional, es algo a ver, numerosas islas vírgenes dónde si tienes suerte lo único que se te cruza es algún lagarto. Los pescadores, se ofrecen a llevarte por unos cuantos Bolívares. Te llevan, te sueltan en la isla y luego te vienen a recoger.
Isla Margarita ya es otro cantar, ayer llegamos a la Isla y bueno, después de perdernos por la carretera, andando, de noche, sin luz, con el peso de las mochilas, sin ningún coche al cual Pepe pudiese enseñarle la pierna para que nos parase y llevase, simplemente escuchando los búhos y los cascabeles (animal que más puebla la isla), llegamos a algo que se le puede llamar pueblo, donde le debimos de dar pena a unas señoras muy majas porque convencieron a su amigo taxista, para que nos trajese de vuelta a la civilización, y es que señores, no intenten pasar la noche en la parte oriente de la Isla, no hay nada. Lástima, ya que es, en esa parte, donde aún se sigue conservando lo autóctono del lugar.
Total, acabamos en Yaque, lugar que ya se nota más turístico. (Tresents: Aquest es el teu puesto si cap día vens).
No tenemos muchos planes para hacer por aquí, vamos a recorrer las playas y rascarnos como venimos haciendo estos días.
Así, hasta el domingo iremos viendo lo que dicen ser, una de las perlas del caribe, cosa que, particularmente creo que discreparemos al final pero… eso ya es algo a gusto de cada uno.
Y como ya estoy aburrida de escribir lo voy a dejar, pero vamos, como podéis ver, nuestro nivel de stress sigue aún muy por debajo de mínimos.
Besos para todos.
Pepe & Laura.