Los días van pasando, cada vez hay más cosas amontonadas para escribir y contaros.
Drásticamente y para no pensar en que “esto” está cada vez más abandonado se nos ha ocurrido hacer un machambrao, como dicen en mi familia, con lo más destacado de ayer, antes de ayer y todos los demás días anteriores.
A ver si así, de una vez y por todas, conseguimos ponernos al día.
(Nota: Ojo que puede ser algo largo…)
COLOMBIA
Aún es hoy que seguimos dando las gracias al destino por haber puesto este país en nuestro camino.
Si no llega a ser porque andamos cortos de pasta hubiésemos pasado de largo y sin dudar, aquí tendríamos uno de los mayores arrepentimientos de lo que llevamos de viaje.
Y no solo lo digo porque nuestro pequeño sexteto no se hubiese jamás formado, sino que, hay rincones que no deben de ser pasados por alto.
Cartagena de Indias guarda con recelo dentro de sus murallas un aire de grandeza colonial dónde Cervantes te la da bienvenida.
Su gente risueña siempre se muestra dispuesta a echarte una mano, explicarte alguna historia o darte a probar su “aguardiente” una y otra vez.
No es de extrañar que después de tanta bebida nacional, acabásemos bailando la cumbia al ritmo de nativos, en lo que fue el certamen de “Miss Cartagena 2011”.
Después de algún que otro contratiempo conseguimos salir de la linda Cartagena y poner rumbo a la ciudad de Medellín.
(Importante a tener cuenta que; los transportes en Colombia son caros, muy caros.
Que llevéis con vosotros guantes, bufandas, mantas, polares y todo lo que os pueda servir de abrigo pues, ni los esquimales aguantan las temperaturas de bajo cero que el conductor de dichos autobuses somete al pasaje).
En fin, llegamos a Medellín con sabor agridulce pues, después de casi 2 semanas juntos habíamos de decir adiós a nuestra mitad de la familia.
Ellos se quedaban en la ciudad y nosotros continuábamos a Guatapé.
Sonrisas y lágrimas en aquella enorme estación de autobús.
El pequeño pueblo de Guatapé no es muy bonito pero, tiene su qué.
Una colosal roca, llamada el Peñol, resalta de entre sus lagos. 687 escaleras para subir hasta la cumbre donde un muy buen colocado bar hace cada día el agosto con los desmayados turistas.
La otra parte positiva del pueblecito son sus coloridos adoquines y es que el pueblo se ha hecho famoso en todo el país por ellos. Todo tipo de dibujos, formas y colores alegran el paseo entre sus calles.
Otra zona que sin lugar a dudas se ha de visitar es la zona cafetera. Salerno, su corazón.
Como buena adicta al café que mis padres me hicieron, disfruté como una enana recorriendo cafetales y descubriendo aromas nuevos.
Dar las gracias desde aquí al buen hombre que nos hizo de guía y que con paciencia ayudó a resolver una de mis grandes dudas; si Colombia es el mayor productor de café … por qué tomarse un café en el país es una invitación hacia el lavabo más cercano? ¡La máquina de VLG, era mejor… juzgar vosotros!
Tras tres estupendos y cortos días dijimos adiós a Colombia y con ello a nuestra querida Trini; TE EXTRAÑAMOS.
| Trini y Pepe en los Cafetales. |
ECUADOR
Dos finalidades tenía el pintar este pequeño país.
- Ver a mi amiga Adriana ( no, no es de Ecuador, es Italiana pero por qué vernos en Italia cuando nos podemos ver en Quito, eh?..)
- Galápagos (quebrados hasta los dientes nos ha dejado la visita pero… que afortunados nos sentimos por haber ido.)
La primera parte fue fácil. Llegamos a la ciudad, nos asentamos en el primer hostel que vimos que podíamos pagar y quedamos con mi amiga Adriana. Con ella, aparte de mojarnos en la lluvia hicimos de turistas. Plaza de Armas, Catedral, Virgen con Alas de la Colina y una lista larga de etcéteras de la cuales solo recuerdo que: EL PRESIDENTE HA INSTAURADO LEY SECA PARA LOS DOMINGOS. Si señores, el país se vuelve abstemio los domingos. ¿Por qué? Vete tú a saber porque, un día se levantó y sin previo aviso … zas, tres décadas atrás.
Pero lo bueno fue ese reencuentro entre nosotras. Hacia como 4 años que no nos veíamos y ese tiempo juntas nos dio tiempo a volvernos a poner al día. Besos Adri!!
La segunda estuvo algo más complicada por el tema pasta pero, eso sí, impresionante.
El vuelo de Guayaquil a Galápagos fueron como unos 200€ (chollo en toda regla, pues los vuelos suelen salir de 500 para arriba).
Luego, como es un parque nacional se ha de pagar la entrada. ¿Cuánto? 100€. Y recordad que se ha de pagar en efectivo, no hagáis como yo que ilusa de mi pensé 100€ pues los pago con tarjeta, no no no!
No es bonita la sensación de ver que toda la gente delante de ti paga en efectivo y no hay señal de datafono en ningún lado. ¿Qué hago, que hago, que hago? Nada, no se hace nada. Los chicos de adunas te retienen el pasaporte hasta que vayas a pagarles.
Pero volvamos el tema monetario que como catalana, me tiene escandalizada.
Los tours, esos magníficos e interesantes tours para recorrer las islas. 800€ lo más barato!!! Estos galapagueños que bien montado lo tienen, se ha de ser Oprah W y cagar dinero para visitar las Islas.
Evidentemente nosotros no tenemos un ATM por ojete y decidimos ir al centro a probar que se podía hacer con nuestros culos pelaos.
Después de preguntar aquí y allá descubrimos un hotel, Hotel España que nos dejaban la habitación a 10$ por persona… Que alegría!! Podíamos seguir conservando nuestros riñones.
Una vez asentados, duchados y con la batería de la cámara cargada salimos en busca de mi pasaporte, que aún lo tenían recluido en algún lugar de Galápagos.
Tras unas horas de camino y 350 iguanas después conseguí mi preciado documento y ser 100€ más pobre.
Felices pero sin comer perdices, nos pusimos a recorrer la isla en busca de precios baratos tanto para bucear como para ver otras Islas. Después de muchos preguntar y visitar nos dimos cuenta que los precios baratos no existen en el archipiélago. Aún y así, seguimos tirando la casa por la ventana e hicimos aquello que queríamos. Pepe vio sus islas y yo buceé.
Felicidad que se duplicó al encontrarnos con nuestro trio favorito; Airam, Irene y Carlos se dejaron caer por la Isla un par de días!!!
Dicha felicidad quedo reflejada con la tradicional “taja” y posterior resaca, esta vez sin bebida nacional ya que solo podíamos permitirnos RON de garrafón con Coca Light.
(Airam.. algún día nos pondremos al día de aquella noche, Pepe sigue sin soltar prenda).
Total, entre pasajes, entradas, excursiones y demás calcular una media de 600€ en 4 días!
Pero oye.. si dos lacras mileruistas se lo han permitido… TODOS se lo pueden permitir.
Cada uno de esos centimillos es realmente merecido. No hay lugar igual.
Animales que aparte de no tenerte miedo, curioseaban y se te acercaban.
Lobos marinos que juegan contigo en el agua, tintoreras que te rozan las piernas porque quieren pasar entre ellas, tiburones martillo que te rodean para investigar qué o quién eres. Toda una lista larga de etcéteras hacen que cada euro gastado haya merecido la pena .
Nuevo vídeo añadido (http://www.youtube.com/watch?v=gRyr3s9B5eg)
| Piquero de Patas Azules. El Favorito de Pepe en Galápagos |
Inmenso país lleno de contraste.
Kilómetros de desierto se mezclan con playas deshabitadas y donde pueblos fantasmas sobresalen en bosques eternos.
Perú es mucho más que Cuzco y Machu Picchu.
Nuestra primera parada fue Máncora, típica playa apta para surferos con sin fin de km y arena dorada.
Dos esplendidos días de Sol, Arena y Mar que solo mejoraban cuando la señora de los panes rellenos pasaba por nuestro lado (que ricos).
Con pilas nuevas volvimos a nuestra amiga la Panamericana para llegar a Huanchaco. Más playa. Porque si algo te gusta .. porque vas a cambiar, eh!
Claro que ahí hicimos algo más que rebozarnos en arena. Huanchaco posee unos antiguos templos creados por la cultura Moche los cuales llamaron a su pequeño paraíso, los Templos de Chan Chan.
Una maravilla de lugar, la mayor ciudad de barro jamás vista. Esos tipos no perdían el tiempo jugando a canicas, no.
Y como sabéis que el tiempo parece apremiarle aquí a mi colega de ruta, dos días más tarde ya estábamos camino a Lima. Puaaghhhht. Fea y como mucho humo. Un asquito en toda regla.
Salimos corriendo día siguiente para llegar a Nazca y ver lo que J.J. Benítez describe como líneas trazadas por seres de otros planetas.
Pero los nazquenos no opinan igual. Ellos ya tuvieron a su propia “loca”, Maria Reiche. Conocida como la “loca de la escoba” pasó su vida estudiando las líneas de nazca haciéndolas visible con su escoba.
Interesante el poder observar dichas líneas desde una cierta altitud. Ya que es desde ahí arriba donde se tiene una visión general de su inmensidad.
Mi favorita, el colibrí, la de Pepe la araña.
Llegó Cuzco y con él el mal de altura. Dolores de cabeza, falta de respiración y malestar de oídos que no se aliviaban con la típica Hoja de Coca.
Fue complicado acostumbrarse, sobre todo para Pepe que nunca pudo dormir estando más arriba de 3000m.
Pero todo lo que tiene de complicado lo tiene de bonito. Todo el mundo te dice que Cuzco es bonito, que no tiene nada que ver con el resto del país pero hasta que no estás allí no caes en que es verdad. Y es que Cuzco señores es bonito.
Claro que no solo la ciudad es bonita sino toda el área es linda. El valle Sagrado con sus pueblos de Urumbamba y Ollantaytambo son dignos de ver. Las Ruinas de Moray y el Salar de Maras son simplemente alucinantes. Pero el colofón se lo lleva el camino que va hasta al pueblo de Aguas Calientes, ahora renombrado Machu Picchu Pueblo por algo estético.
Esa hora en tren es peligroso para la salud. Mucha gente puede agarrar torticolis de tanto mirar de un lado al otro. Es algo que deja sin palabras.
Y como todo tiene un final, el final es Aguas Calientes. FEO FEO FEO. No hay palabra que lo defina mejor.
La putada es que tienen todo el tinglado bien montando y si o si, has de pasar una noche ahí para subir a las ruinas. Es así como el pueblo más feo jamás visto hace el agosto todos los días con nosotros los turistas.
03 de Diciembre y como regalo de cumpleaños, Machu Picchu.
Que gran conservación, que gran hallazgo por parte del alemán que las descubrió y que grandes los Incas haciendo tan logradas construcciones.
Un regalo para la vista como pocos otros. Ver como el sol ilumina el valle mientras estás sentada a 3000m de altura es algo va quedar grabado en nuestra memoria para siempre. Porque por muchas fotos, muchas historias que hayas oído o leído, videos o documentales que se hayan podido ver, nada, absolutamente nada le hace justicia.
El simple hecho de subir hasta la punta más alta del monte Wayna Picchu donde rodearte de silencio y naturaleza sentarte y tan solo mirar hace que esta aventura que ambos hemos emprendido ya haya merecido la pena.
| Con el mundo a nuestros pies. Machu Picchu |
BOLIVIA
Nuestro único objetivo aquí era el Salar de Uyuni pero por suerte, acabamos ampliando la lista e hicimos de la Isla del Sol otro punto a marcar.
Cruzamos la frontera que une Perú con Bolivia a través del Lago Titicaca y llegamos a Copacabana.
Después de haber estado un tiempo leyendo sobre el lugar y haber hablado con distintas personas llegamos a la conclusión de que merecía la pena probar ir hasta la Isla del Sol. Pequeña Isla que se encuentra a 3h en medio del famoso lago.
No dejéis de visitarla si algún día vais. No os arrepentiréis.
Aquello es como una pequeña arca de Noé en vivo y en directo. Dónde los humanos y animales viven en completa armonía con la madre naturaleza.
Cerdos, vacas, ovejas, burros, etc, conviven sin problemas los unos con los otros.
Puedes estar paseando a las orillas del lago, que por cierto está caliente, y ver como a 50m de ti las bestias beben agua o tan solo descansan, tal y como lo haces tú.
Un pequeño paraíso que hoy en día se sigue conservando tal y como era. Eso incluye la ausencia de agua corriente y prácticamente luz pero en ambos casos no hay porque alarmarse.
El agua la obtienes de la inmensidad que tienes a escasos pasos de ti.
La luz ni tan solo la extrañas, las estrellas brillan e iluminan mejor que cualquier artefacto.
Otra actividad de la que sin dudar no te cansarías en la isla sería contemplar tanto la salida como la caída del sol. Contrastes de colores tanto en el cielo como en el agua.
La gente se reúne tanto a orillas del lago como en lo alto de las colinas para presenciar la plenitud de ambos momentos.
La pequeña Isla marcó un antes y un después.
Regresamos a Copacabana para no perder en ella más que las horas del almuerzo. Compramos nuestros tickets del bus y pusimos dirección a Uyuni.
Llegamos a lo que es otro horrendo pueblo a la mañana siguiente, aunque por suerte, al llegar temprano pudimos saltar al tour ese mismo día sin tener que hacer noche en aquellas 4 malolientes calles.
Por suerte nuestro grupo era un grupo pequeño, tan solo 6 + el Chofer/Guía. Y entre todos nos llevamos de maravilla.
Un total de 3 días y 2 noches de tour donde, aparte de la atracción principal, te enseñan un sinfín más de atracciones.
Muchos mejor de lo que nos pensábamos, la verdad. Y si algún día alguno se anima que nos lo diga y le daremos los contactos del chofer que nos llevó a nosotros.
Cuando pisamos el salar por primera vez. ¡¡¡Wooooow estábamos ahí!!!
Miraras donde miraras no veías el final, solo claridad y más claridad. Tocabas y sí, aquello era sal. Chupabas y estaba muy salado. Jajaja.
Un auténtico sueño hecho realidad. Formaciones de todo tipo, contraste a cada kilómetro, animales raros que paseaban de aquí para allá y lagunas que cambian de tonalidad conforme caminas hacía ellas.
Maravillas que tiene el mundo y que poco a poco vamos descubriendo.
| Salar de Uyuni. Woooooooooow! |
Besos para Todos.
Pepe & Laura


