PINTADO

PINTADO
Ruta Recorrida (Para + detalles ... no seáis perros y leer las entradas)

17 feb 2012

ADIÓS!

Con la panza llena de nuestra última noche en Argentina, nos comimos todo y más en aquel tenedor libre, subimos al bus para cruzar la frontera a lo que sería nuestro último país de continente Americano.

Nuestro recorrido empezó por el sur del país. La basta Patagonia Chilena nos acogió con frío, nubes y fuego.
Queríamos ver el Parque Nacional de Las Torres del Paine, hasta hace dos meses estaba considerado  el más importante y grande del país pero, la pulcritud de un turista Israelita ha hecho que esa importancia se vea ahogada en cenizas. 
Según cuenta la prensa; el susodicho tubo la necesidad de cagar y pensó que sería buena idea quemar, en cuentas de enterrar, el papel de WC.
Esa acción ayudada por el viento ha hecho que el prestigioso parque, sea ahora un bosque devastado, quemado y destruido.

Nota: ha día de hoy, los bomberos siguen trabajando para controlar y paliar antiguos y nuevos focos.

Total que gracias al buen hacer de este tipo, nos cagaron la visita y nos tuvimos que conformar con los paseos alrededor del pueblo.  Y ahí va una pregunta…
¿Alguien sabia que para salir de Pto Natales se debe de volver a pasar  por  Argentina? Nosotros no teníamos ni idea. Cruce de fronteras en vano. Solución.
O pasábamos por  Argentina y dábamos una vueltecita de  34 horas de bus o, desembolsábamos  400€ para ir en barco durante 5 días.  Finalmente,  nos acordamos de que existen los aviones y descubrimos que podíamos permitirnos comprar el pasaje y llegar a nuestro destino en 2 horas.

Tan rápido llegamos a Pto Montt quisimos salir de él. Buscamos información,  preguntamos a la gente del hostal y con comentarios que recordaba de mi última vez en el país, decidimos irnos a la Isla de Chiloé.  Salida fácil y rápida. Estábamos en el lugar de partida hacía la Isla.
Coloridos palafitos, enormes y bonitos parques nacionales y una cocina espectacular (prueben el Curanto, las Machas y los Choritos si tienen posibilidad) hizo que nos quedáramos siete días explorando el lugar.  

Y como ya llevábamos unos días sin pisar la playa, el próximo lugar debía ser algo donde fuese posible “panzarrarse” al sol. Miramos la guía, buscamos información en internet y nos pusimos rumbo a Puerto Varas.
No es que sea un lugar costero pero, su gran lago hace de playa tanto para locales como turistas. Además tiene, alguna que otra ruta para poder caminar y dejo a Pepe feliz y contento de poder esquivar unas horitas de playa.
Triste fue ver un cartel donde, se anunciaba a Luz Casal en concierto cuando nosotros ya no estábamos, putada, no podíamos hacer nada. 
Disfrutamos nuestros días de sol en aquel fantástico puerto y después de dos días relax, dentro de nuestro ya relax, afrontamos las 14 horas de bus que nos separaban de nuestra siguiente parada. Santiago. Amigos y recuerdos nos estaban esperando.

Tras casi dos años sin vernos, llegamos al departamento de los Palma donde la Asun, (hermana de mi amiga y amiga también), nos recibió con los brazos abiertos y su espectacular sonrisa.
Tres días donde nos dio tiempo para todo. Turismo con Pepe por los lugares y rincones del lugar,
(Cerro Santa Lucía, Cerro San Cristóbal, Parque Forestal y Baquedano, Barrio Bellavista, etc.)   Largas charlas para ponernos al día de nuestras vidas con nuestras amigas, las botellas de vino y descubrir la vida nocturna que Santiago ofrece después de una o unas cuantas Pisc-colas.
Risas, anécdotas y grandes momentos marcaron los días en la gran capital Chilena.

Los infinitos y coloridos cerros de Valparaíso fueron nuestro siguiente stop en el camino.
Calles casi verticales que apuntan al mismo cielo, casas de colores recomidas por la luz del sol, ascensores que datan del 1700, una hermosa bahía y una mejor gente son simplemente, pequeños aportes dentro de una infinita lista de cosas que el pueblo porteño ofrece.

Nota: Valparaíso es uno de esos lugares que se deben incluir “obligatoriamente” en cualquier ruta, por corta que sea, en el país chileno. No habrá  arrepentimientos.

El más visitado posiblemente sea el Cerro Concepción, él posee el ascensor más antiguo de la ciudad fechado del 1700 aprox y paseando por sus calles se pueden observar, unas de las mejores vistas panorámicas tanto de la misma ciudad como de la bahía.
Además, sirve como puerta hacía otros cerros como puede ser el Cerro de la Cárcel, en él se puede visitar el cementerio más antiguo y bonito de la ciudad ya que cuenta con una de las más hermosas vistas que cualquier persona, viva o muerta, podría desear.
También, a través del Concepción se puede llegar al Alegre. Famoso por ocultar entre sus vertientes una de las estrambóticas y fantásticas casas del que fue Premio Novel. Pablo Neruda.
(Las otras dos casas del poeta se pueden visitar en Santiago e Isla Negra).
Tanta subida y callejeo nos dejo muertos y asfixiados. Queríamos bañarnos y la brisa del pacífico nos atrajo hacía él. 
Viña del Mar queda a tan solo 10 minutos y por aquello de visitar algo más, tomamos el bus rumbo al pueblo de la canción. Mala decisión. Enero y Febrero no son meses para visitar las playas del famoso pueblo que están, tan sumamente abarrotadas que incluso acabas tumbado literalmente en la toalla o pareo del vecino de al lado. Quitando eso, Viña es un bonito lugar para relajarse unos días de vacaciones.

Del pueblo porteño a La Serena. Allí mi amiga Gabriela (hermana de Asun y a quien conocí en Nueva Zelanda hace ya unos  6 años) nos esperaba en la Terminal de Autobuses para hacernos de anfitriona en nuestros siguiente días.
Plaza de Armas, La Recova y el Paseo del Mar en nuestros momentos diurnos. Asados, Picadas, Vino y Pisc-colas en las horas nocturnas.

Obligados por la proximidad que existe entre ambos, acabamos pasando nuestros últimos días en el más bellos de los valles. El Valle del Elqui.
Conocido por su mística y por poseer uno de los cielos más azules del país, el Valle se llena de vida con personas que buscan darle un sentido nuevo a sus vidas.  
Rodeados por viñedos y cerros se encuentran Pisco, Horcón y Alcohuaz que son, tan solo tres de pueblos que componen este precioso lugar. 
Paseos a Caballo, Canopy y Bajadas al río son actividades que se pueden realizar aquí. Pero si se quiere disfrutar de algo hermoso sin pagar un peso, solo hace falta contemplar el cielo al anochecer. Millones de estrellas se iluminan y parpadean dejándote sin palabras.

Nota: Si alguna vez alguien quiere venir al Valle, lo cual recomiendo y mucho, que me diga. Les puedo recomendar el mejor y más divertido hostal de todo Pisco Elqui.

Y nada más, tras nuestros días en valle nos despedimos.
Pepe se quedo en La Serena para continuar su viaje por el norte del país y yo regresé con mi amiga a Santiago.
Eso hace ya 17 largos días y no ha pasado ni uno sin que extrañe a mi compañero de viaje. 

Nota Final: Esta aventura fue cosa dos, cada una de todas estas líneas reflejan las experiencias y vivencias de dos. Es por ello; que hasta que no volvamos a ser dos no habrá más entradas en este Blog.
Gracias a todos los que nos han apoyado, seguido y dado ánimos.
Muchas Gracias.

Besos Para Todos.
Pepe & Laura.

9 ene 2012

Culos cuadrados de Bus

Recordando me doy cuenta que hace casi un mes que estamos en este inmenso país. 
Claro que también se ha de decir que hemos hecho alguna que otra escapada por el camino.  

- Uruguay tres días. Muy poco tiempo si, pero las lluvias e incendios hicieron que regresáramos antes de tiempo. 
- Paraguay. Dónde los tres días que estuvimos fueron más que suficientes NO HAY NADA que hacer.
-Y por último Brasil. Simplemente Foz tuvo el placer de teneros, pues queríamos ver las cataratas. 

Argentina es un país de contrastes; desiertos, montañas, océanos, lagos…
Después de miles de horas en bus acabas dándote cuenta de que, aunque sea un país con apenas 200 años de historia tiene infinidad de cosas que ofrecer.

Nuestro recorrido empezó por el norte, Salta, dónde aunque no realizamos su atracción principal, “El tren de las nubes”, hay mucho más para descubrir.
Quebradas con miles de colores, extensos viñedos con increíbles olores y su impetuoso centro histórico. Hizo darnos cuenta que la ciudad es mucho más que un simple tren.

"Mi tesoroo". Bodegas Vasija Secreta. Cafayate  

De aquí nos fuimos hacia Buenos Aires, antes de lo previsto ya que una visita muy esperada de nuestro amigo Jorge nos aguardaba allí.
Una vez allí hicimos nuestro primer alto en el camino y fuimos a Uruguay.
No fue hasta nuestro regreso a la gran capital que vimos a Jorge y conocimos a Cris (muchas gracias por todo Cris!!).

Con Andrea y Cris en el Jardín Japonés. Bs As.

Hicimos el turista unos días y con mucho pesar nos despedimos de la inmensa ciudad.
Era hora de que Pepe viera Paraguay. Más fronteras, más estampas en el pasaporte y venga hacia Puerto Iguazú.

(Nota: aunque el parque de Iguazú se comparta con Brasil, el lado “che” es mucho mejor y si queréis ver ambos os aconsejamos que dejéis el lado argentino para el final.)

Ni que decir que el parque es impresionante. Son los  momentos así, los que hacen  que toda esta locura de viaje merezca la pena y nos dan fuerzas para seguir adelante.

Garganta del Diablo. Lado Argentino. Pto Iguazú


(Otra nota: antes de que se me olvide, no vayan al hostel Che Lagarto en Puerto Iguazú, nos pasamos la nochebuena matando chinches en la cama ¡que asco!)

Regresando a lo nuestro y empujados por tan terrible noche, adelantamos la partida desde Puerto Iguazú un día.
Así, nos pasamos el día de navidad metidos en un bus donde Papa Noel nos obsequió con unos deliciosos alfajores.
Llegamos a Puerto Madryn tras 35 horas de bus dónde se han de sumar, otras ocho horas extra de parada en Retiro para el cambio de Bus.
Salvo por el dolor de culo y huesos llegamos felices a Puerto Madryn… íbamos a ver ballenas!
Pero las muy perras decidieron irse antes de que las pudiésemos ver.
Así es, la principal meta del lugar estaba hundida ya antes de empezar. Bajón.
No obstante nos apañamos muy bien los cinco días en esta ciudad y aunque no vimos al gran mamal vimos otros pequeños animales.

(Otra nota más: así como queda descartado Che Lagarto en Pto Iguazú, Punta Ballena en Madryn es 100% recomendable.)

En Pto Madryn nos resarcimos de las penosas navidades y pasamos un increíble fin de año, aunque para Pepe acabó pronto después del atracón de asado, cervezas y vino…
Por ello, me vi obligada a pasármelo doblemente bien, una se sacrifica por el bien del equipo, y por como acabó la noche, creo que hice un buen trabajo por ambos.
(Gracias a todos por ayudarme a pasar la nochevieja tan felizmente, fue un placer conoceros y compartir esos pocos días con vosotros).

Fin de Año 2011. Pto Madryn


Tras pasar el pesado uno de enero en la playa torrándonos al sol y bebiendo daiquiris, nos despedimos del lugar rumbo Barioche.

“Zorida”: Que pena no haber coincidido. No sabes lo raro que era pasear por la ciudad, ir a los lagos y visitar todo aquello que vimos juntas sabiendo que había llegado tarde.
Esta vez, el tiempo nos acompañó totalmente y el calor sofocante hizo que las frías aguas del lago Nahuel nos sentaran de gloria. ¿Cómo ha cambiado todo en tan poco tiempo, eh? 
Recuerdo conversaciones que comparadas al ahora, me hacen sonreír.
Te extraño mucho loca, añoro nuestras conversaciones chorras pero sobretodo, el compartir tiempo la una con la otra. ¡C’est la vie!
Dicen que el que no se consuela es porque no quiere así que, yo lo hago pensando que conozco el lugar donde pasas parte de tu vida.  

Lago Moreno. Bariloche


Bariloche tiene paisajes de postal. Cerros descomunales que hacen abrir los ojos y montañas bañadas por lagos azules que hacen del lugar un destino apetecible.
Todo tiene que acabar y tras ponernos hasta el culo de chocolate en Bariloche nos vinimos para El Calafate, donde gracias al altísimo precio de las excursiones, nos ha  hecho quedarnos con ganas de más.
Por supuesto hicimos la visita de rigor al glaciar Perito Moreno donde disfrutamos como niños a la espera de los rompimientos y viendo que no éramos los únicos pegados a la cámara de fotos.
Mama naturaleza recompensó nuestra paciencia haciendo añicos un súper bloque de hielo, que provocó un hermoso Ohhhhhhh al unísono entre los que estábamos allí.

Glaciar Perito Moreno. El Calafate


Hoy, como no hay dinero para otra excursión (los reyes se han olvidado de nosotros) estamos de pajareo por el pueblo. Y acabaremos la estancia en este país por lo grande; tenedor libre para ponernos hasta el infinito y más allá de cordero patagónico, bifes y chorizos criollos.
¡QUE NO SE DIGA QUE PASAMOS HAMBRE!


Besos para todos,
Pepe & Laura.



22 dic 2011

Machambrado con Restos

Los días van pasando, cada vez hay más cosas amontonadas para escribir y contaros.
Drásticamente y para no pensar en que “esto” está cada vez más abandonado se nos ha ocurrido hacer un machambrao, como dicen en mi familia,  con lo más destacado de ayer, antes de ayer y todos los demás días anteriores.
A ver si así, de una vez y por todas, conseguimos ponernos al día.
(Nota: Ojo que puede ser algo largo…)

COLOMBIA
Aún es hoy que seguimos dando las gracias al destino por haber puesto este país en nuestro camino. 
Si no llega a ser porque andamos cortos de pasta hubiésemos pasado de largo y sin dudar, aquí tendríamos uno de los mayores arrepentimientos de lo que llevamos de viaje.
Y no solo lo digo porque nuestro pequeño sexteto no se hubiese jamás formado, sino que, hay rincones que no deben de ser pasados por alto.
Cartagena de Indias guarda con recelo dentro de sus murallas un aire de grandeza colonial dónde Cervantes te la da bienvenida.
Su gente risueña siempre se muestra dispuesta a echarte una mano, explicarte alguna historia o darte a probar su “aguardiente” una y otra vez. 
No es de extrañar que después de tanta bebida nacional, acabásemos bailando la cumbia al ritmo de nativos, en lo que fue el certamen de “Miss Cartagena 2011”. 
Después de algún que otro contratiempo conseguimos salir de la linda Cartagena y poner rumbo a la ciudad de Medellín.
(Importante a tener cuenta que; los transportes en Colombia son caros, muy caros.
Que llevéis con vosotros guantes, bufandas, mantas, polares y todo lo que os pueda servir de abrigo pues, ni los esquimales aguantan las temperaturas de bajo cero que el conductor de dichos autobuses somete al pasaje).
En fin, llegamos a Medellín con sabor agridulce pues, después de casi 2 semanas juntos habíamos de decir adiós a nuestra mitad de la familia.
Ellos se quedaban en la ciudad y nosotros continuábamos a Guatapé.
Sonrisas y lágrimas en aquella enorme estación de autobús.

El pequeño pueblo de Guatapé no es muy bonito pero, tiene su qué. 
Una colosal roca, llamada el Peñol, resalta de entre sus lagos. 687 escaleras para subir hasta la cumbre donde un muy buen colocado bar hace cada día el agosto con los desmayados turistas.
La otra parte positiva del pueblecito son sus coloridos adoquines y es que el pueblo se ha hecho famoso en todo el país por ellos. Todo tipo de dibujos, formas y colores alegran el paseo entre sus calles.

Otra zona que sin lugar a dudas se ha de visitar es la zona cafetera. Salerno, su corazón.
Como buena adicta al café que mis padres me hicieron, disfruté como una enana recorriendo cafetales y descubriendo aromas nuevos.
Dar las gracias desde aquí al buen hombre que nos hizo de guía y que con paciencia ayudó a resolver una de mis grandes dudas; si Colombia es el mayor productor de café … por qué tomarse un café en el país es una invitación hacia el lavabo más cercano? ¡La máquina de VLG, era mejor… juzgar vosotros!

Tras tres estupendos y cortos días dijimos adiós a Colombia y con ello a nuestra querida Trini; TE EXTRAÑAMOS.


Trini y Pepe en los Cafetales.

ECUADOR
Dos finalidades tenía el pintar este pequeño país.
-          Ver a mi amiga Adriana ( no, no es de Ecuador, es Italiana pero por qué vernos en Italia cuando nos podemos ver en Quito, eh?..)
-          Galápagos (quebrados hasta los dientes nos ha dejado la visita pero… que afortunados nos sentimos por haber ido.)

La primera parte fue fácil. Llegamos a la ciudad, nos asentamos en el primer hostel que vimos que podíamos pagar y quedamos con mi amiga Adriana. Con ella, aparte de mojarnos en la lluvia hicimos de turistas. Plaza de Armas, Catedral, Virgen con Alas de la Colina y una lista larga de etcéteras de la cuales solo recuerdo que: EL PRESIDENTE HA INSTAURADO LEY SECA PARA LOS DOMINGOS. Si señores, el país se vuelve abstemio los domingos. ¿Por qué? Vete tú a saber porque, un día se levantó y sin previo aviso … zas, tres décadas atrás.
Pero lo bueno fue ese reencuentro entre nosotras. Hacia como 4 años que no nos veíamos y ese tiempo juntas nos dio tiempo a volvernos a poner al día. Besos Adri!!

La segunda estuvo algo más complicada por el tema pasta pero, eso sí, impresionante.
El vuelo de Guayaquil a Galápagos fueron como unos 200€ (chollo en toda regla, pues los vuelos suelen salir de 500 para arriba).
Luego, como es un parque nacional se ha de pagar la entrada. ¿Cuánto? 100€. Y recordad que se ha de pagar en efectivo, no hagáis como yo que ilusa de mi pensé 100€ pues los pago con tarjeta, no no no!
No es bonita la sensación de ver que toda la gente delante de ti paga en efectivo y no hay señal de datafono en ningún lado. ¿Qué hago, que hago, que hago? Nada, no se hace nada. Los  chicos de adunas te retienen el pasaporte hasta que vayas a pagarles.
Pero volvamos el tema monetario que como catalana, me tiene escandalizada.
Los tours, esos magníficos e interesantes tours para recorrer las islas. 800€ lo más barato!!! Estos galapagueños que bien montado lo tienen, se ha de ser Oprah W y cagar dinero para visitar las Islas.
Evidentemente nosotros no tenemos un ATM por ojete y decidimos ir al centro a probar que se podía hacer con nuestros culos pelaos.
Después de preguntar aquí y allá descubrimos un hotel, Hotel España que nos dejaban la habitación a 10$ por persona… Que alegría!! Podíamos seguir conservando nuestros riñones.

Una vez asentados, duchados y con la batería de la cámara cargada salimos en busca de mi pasaporte, que aún lo tenían recluido en algún lugar de Galápagos.
Tras unas horas de camino y 350 iguanas después conseguí mi preciado documento y ser 100€ más pobre. 
Felices pero sin comer perdices, nos pusimos a recorrer la isla en busca de precios baratos tanto para bucear como para ver otras Islas.  Después de muchos preguntar y visitar nos dimos cuenta que los precios baratos no existen en el archipiélago.  Aún y así, seguimos tirando la casa por la ventana e hicimos aquello que queríamos. Pepe vio sus islas y yo buceé.
Felicidad que se duplicó al encontrarnos con nuestro trio favorito; Airam, Irene y Carlos se dejaron caer por la Isla un par de días!!!
Dicha felicidad quedo reflejada con la tradicional “taja” y posterior resaca, esta vez sin bebida nacional ya que solo podíamos permitirnos RON de garrafón con Coca Light.
(Airam.. algún día nos pondremos al día de aquella noche, Pepe sigue sin soltar prenda).  

Total, entre pasajes, entradas, excursiones y demás calcular una media de 600€ en 4 días!
Pero oye.. si dos lacras mileruistas se lo han permitido… TODOS se lo pueden permitir.
Cada uno de esos centimillos es realmente merecido. No hay lugar igual.
Animales que aparte de no tenerte miedo, curioseaban y se te acercaban. 
Lobos marinos que juegan contigo en el agua, tintoreras que te rozan las piernas porque quieren pasar entre ellas, tiburones martillo que te rodean para investigar qué o quién eres. Toda una lista larga de etcéteras hacen que cada euro gastado haya merecido la pena .



Piquero de Patas Azules. El Favorito de Pepe en Galápagos

 PERÚ
Inmenso país lleno de contraste.
Kilómetros de desierto se mezclan con playas deshabitadas y donde pueblos fantasmas sobresalen en bosques eternos.
Perú es mucho más que Cuzco y Machu Picchu.
Nuestra primera parada fue Máncora, típica playa apta para surferos con sin fin de km y arena dorada.
Dos esplendidos días de Sol, Arena y Mar que solo mejoraban cuando la señora de los panes rellenos pasaba por nuestro lado (que ricos).
Con pilas nuevas volvimos a nuestra amiga la Panamericana para llegar a Huanchaco. Más playa. Porque si algo te gusta .. porque vas a cambiar, eh!
Claro que ahí hicimos algo más que rebozarnos en arena. Huanchaco posee unos antiguos templos creados por la cultura Moche los cuales llamaron a su pequeño paraíso, los Templos de Chan Chan.
Una maravilla de lugar, la mayor ciudad de barro jamás vista. Esos tipos no perdían el tiempo jugando a canicas, no.
Y como sabéis que el tiempo parece apremiarle aquí a mi colega de ruta, dos días más tarde ya estábamos camino a Lima. Puaaghhhht. Fea y como mucho humo. Un asquito en toda regla.
Salimos corriendo día siguiente para llegar a Nazca y ver lo que J.J. Benítez describe como líneas trazadas por seres de otros planetas.
Pero los nazquenos no opinan igual. Ellos ya tuvieron a su propia “loca”, Maria Reiche. Conocida como la “loca de la escoba” pasó su vida estudiando las líneas de nazca haciéndolas visible con su escoba.
Interesante el poder observar dichas líneas desde una cierta altitud. Ya que es desde ahí arriba donde se tiene una visión general de su inmensidad.
Mi favorita, el colibrí, la de Pepe la araña.

Llegó Cuzco y con él el mal de altura. Dolores de cabeza, falta de respiración y malestar de oídos que no se aliviaban con la típica Hoja de Coca.
Fue complicado acostumbrarse, sobre todo para Pepe que nunca pudo dormir estando más arriba de 3000m.
Pero todo lo que tiene de complicado lo tiene de bonito. Todo el mundo te dice que Cuzco es bonito, que no tiene nada que ver con el resto del país pero hasta que no estás allí no caes en que es verdad. Y es que Cuzco señores es bonito.
Claro que no solo la ciudad es bonita sino toda el área es linda. El valle Sagrado con sus pueblos de Urumbamba y Ollantaytambo son dignos de ver. Las Ruinas de Moray y el Salar de Maras son simplemente alucinantes. Pero el colofón se lo lleva el camino que va hasta al pueblo de Aguas Calientes, ahora renombrado Machu Picchu Pueblo por algo estético.
Esa hora en tren es peligroso para la salud. Mucha gente puede agarrar torticolis de tanto mirar de un lado al otro.  Es algo que deja sin palabras.
Y como todo tiene un final, el final es Aguas Calientes. FEO FEO FEO. No hay palabra que lo defina mejor.
La putada es que tienen todo el tinglado bien montando y si o si, has de pasar una noche ahí para subir a las ruinas. Es así como el pueblo más feo jamás visto hace el agosto todos los días con nosotros los turistas.

03 de Diciembre y como regalo de cumpleaños, Machu Picchu.
Que gran conservación, que gran hallazgo por parte del alemán que las descubrió y que grandes los Incas haciendo tan logradas construcciones.
Un regalo para la vista como pocos otros.  Ver como el sol ilumina el valle mientras estás sentada a 3000m de altura es algo va quedar grabado en nuestra memoria para siempre.  Porque por muchas fotos, muchas historias que hayas oído o leído, videos o documentales que se hayan podido ver, nada, absolutamente nada le hace justicia.
El simple hecho de subir hasta la punta más alta del monte Wayna Picchu donde rodearte de silencio y naturaleza sentarte y tan solo mirar hace que esta aventura que ambos hemos emprendido ya haya merecido la pena. 

Con el mundo a nuestros pies. Machu Picchu


BOLIVIA
Nuestro único objetivo aquí era el Salar de Uyuni pero por suerte, acabamos ampliando la lista e hicimos de la Isla del Sol otro punto a marcar.

Cruzamos la frontera que une Perú con Bolivia a través del Lago Titicaca y llegamos a Copacabana.
Después de haber estado un tiempo leyendo sobre el lugar y haber hablado con distintas personas llegamos a la conclusión de que merecía la pena probar ir hasta la Isla del Sol. Pequeña Isla que se encuentra a 3h en medio del famoso lago.
No dejéis de visitarla si algún día vais. No os arrepentiréis.
Aquello es como una pequeña arca de Noé en vivo y en directo. Dónde los humanos y animales viven en completa armonía con la madre naturaleza.
Cerdos, vacas, ovejas, burros, etc, conviven sin problemas los unos con los otros.
Puedes estar paseando a las orillas del lago, que por cierto está caliente, y ver como a 50m de ti las bestias beben agua o tan solo descansan, tal y como lo haces tú.

Un pequeño paraíso que hoy en día se sigue conservando tal y como era. Eso incluye la ausencia de agua corriente y prácticamente luz  pero en ambos casos no hay porque alarmarse.
El agua la obtienes de la inmensidad que tienes a escasos pasos de ti.
La luz ni tan solo la extrañas, las estrellas brillan e iluminan mejor que cualquier artefacto.

Otra actividad de la que sin dudar no te cansarías en la isla sería contemplar tanto la salida como la caída del sol. Contrastes de colores tanto en el cielo como en el agua.
La gente se reúne tanto a orillas del lago como en lo alto de las colinas para presenciar la plenitud de ambos momentos.
La pequeña Isla marcó un antes y un después.


Regresamos a Copacabana para no perder en ella más que las horas del almuerzo. Compramos nuestros tickets del bus y pusimos dirección a Uyuni.
Llegamos a lo que es otro horrendo pueblo a la mañana siguiente, aunque por suerte, al llegar temprano pudimos saltar al tour ese mismo día sin tener que hacer noche en aquellas 4 malolientes calles.

Por suerte nuestro grupo era un grupo pequeño, tan solo 6 + el Chofer/Guía. Y entre todos nos llevamos de maravilla.
Un total de 3 días y 2 noches de tour donde, aparte de la atracción principal, te enseñan un sinfín más de atracciones.
Muchos mejor de lo que nos pensábamos, la verdad. Y si algún día alguno se anima que nos lo diga y le daremos los contactos del chofer que nos llevó a nosotros.

Cuando pisamos el salar por primera vez. ¡¡¡Wooooow estábamos ahí!!!
Miraras donde miraras no veías el final, solo claridad y más claridad. Tocabas y sí, aquello era sal. Chupabas y estaba muy salado. Jajaja.
Un auténtico sueño hecho realidad. Formaciones de todo tipo, contraste a cada kilómetro, animales raros que paseaban de aquí para allá y lagunas que cambian de tonalidad conforme caminas hacía ellas.
Maravillas que tiene el mundo y que poco a poco vamos descubriendo.

Salar de Uyuni. Woooooooooow!

Besos para Todos.
Pepe & Laura

11 dic 2011

The Best of Panamá


Lo mejor del país sin lugar a dudas lo componen:
El ceviche de camarones / Las Islas de San Blas / Los maravillosos Irene, Carlos y Airam.
Pero hasta llegar a esas tres cosas primero tuvimos que llegar a la capital panameña.  Cosa que no fue nada… digamos rápida.

Como va siendo costumbre y para ahorrarnos unos eurillos,  agarramos un bus nocturno para cruzar la frontera entre Costa Rica y Panamá.
Eran como las 3 de la mañana cuando llegamos al punto de la aduana Costarricense. Siguiendo las indicaciones de la gente de la compañía Tica Bus bajamos y nos colocamos en fila de a uno frente a las taquillas de migración.
Tras unos 15 minutos nos damos cuenta que no avanzamos. La cola no se mueve y en las taquillas no hay nadie, ni siquiera hay luz dentro.
¿Qué pasa? ¿Por qué no abren? La impaciencia de la gente cada vez crecía más. Y lo único que oíamos eran las órdenes de la gente aduanera de no romper la fila.

No abren hasta las 6 de la mañana se oye a lo lejos.
- ¿Has oído eso? Dicen que no abren hasta las 0600lt.
- No puede ser, no nos pueden tener aquí esperando, son las 0300 de la mañana. No venderían pasajes de bus para tener que esperar en la frontera. Hay niños y personas mayores. No es lógico.
Pero que fácil sería si la gente usáramos nuestra cordura aunque solo fuese de vez en cuando.  Entre quejas, órdenes y lamentos nos quedamos esperando hasta las 0600 de la mañana. Cuando los señores de migración se deciden a abrir la taquilla nos dimos cuenta que los funcionarios españoles trabajan con un petardo en el culo comparado a lo que teníamos delante de nuestras narices.
No habrían más de 15 personas entre el primero de la fila y nosotros, pues bien, tardamos como 1h y media en conseguir la estampa en el pasaporte.
Ahora solo faltaba cruzar el puente y entrar en migración de Panamá.
No me voy a poner a escribir todo lo que pensamos de ese cruce fronterizo porque si no, no acabaríamos jamás. Pero, para que os podáis hacer una idea de aquella insoportable situación, solo hace falta decir que volvimos a retomar la carretera con el bus a las 1030 de la mañana.

Alrededor de 7h más tarde, volvíamos a bajar del bus, esta vez ya en la Terminal Terrestre de Panamá. 
Volvimos a seguir las instrucciones y 1h más tarde llegábamos al hostal donde nos alojábamos.
Ducha y comida, ducha y comida eso era todo lo que articulábamos.
Tras la rigurosa entrega del pasaporte y el cumplimento de la ficha del lugar bajamos a la terraza para preguntarle al dueño por algún lugar para ir a cenar.
Fue allí donde, en una de las mesas y hablando entre ellos Carlos, Irene y Airam se presentaron.
Pequeño quien es quien. Carlos e Irene son de Alicante pero vivieron muchos años en Canarias. Andan haciendo lo mismo que nosotros pero en sentido contrario y a los pobres ya no les queda nada para regresar a casa.
Airam de Canarias y amigo de la pareja alicantina. Gran cocinero y amigo, coincidimos en Utila una temporadita pero en centros opuestos.
Aún no lo sabíamos ninguno pero, aquello fue el inicio de una GRAN AMISTAD.


Nuestro plan en Panamá era simple. Ver el canal, esperar a Trini que llegaba en 2 días e irnos pitando para Colombia.
No se vosotros pero aquí no teníamos ni idea que salir de Centro América era tan complicado. Pensábamos que la Panamericana conectaba Panamá con Colombia pero no es así y a no ser que te atrevas a cruzar las montañas y conocer a las guerrillas solo existen dos vías.
- Avión
- Velero desde la costa Caribeña hasta Colombia.

Otra vez números y cuentas. Con avión está claro que llegas antes pero el ticket salía más o menos como el precio de los veleros.
Hablamos con varias personas e incluso con gente que habíamos conocido durante el camino y todos coincidían en lo mismo. Hacer el velero si podéis.
Así que volvimos a tirar la casa por la ventana y decidimos hacer el recorrido en velero.
Ahora llegaba lo mejor. Veleros a patadas, todo tipo de marcas, esloras y comodidades.  Depende un poco de la fecha en que te quieras ir y de donde te estés alojando. Todo el mundo tiene sus contactos y comisiones.
Como nosotros teníamos que esperar a Trini, no había otra que esperar aún unos días para irnos.
Mientras tanto nos volvimos a calzar los zapatos de turistas y fuimos a ver las esclusas de Miraflores. (Las únicas que como NO ADINERADOS puedes permitirte el lujo de visitar).
También nos dejamos caer por un parque muy bonito que hay en medio de la ciudad. Algo tipo el Central Park en NYC pero, mucho más grande y con más vegetación salvaje.  

Dos días más tarde volvimos a darle la bienvenida a Trini que, al igual que nosotros, llego echando pestes del cruce fronterizo.
Le explicamos todo el jaleo para salir del país, más o menos, Pepe y yo ya habíamos medio reservado tres plazas para irnos en un par de días. La pobre que no pone pegas a nada le encantó la idea así que le explicamos más o menos el plan.
En dos días tendríamos que ir para la costa caribeña, una vez allí pasar una noche en un hostal y ya, desde ese mismo hostal nos recogen y nos llevan al velero.
Perfecto, así ella también tendría tiempo de acercarse a Miraflores y ver los barcazos.

Pues bien, de lo que habíamos planeado NADA salió como pensamos y planeamos.
Una cancelación a última hora hizo que estuviésemos empacando esa misma tarde. En cuentas de irnos en un par de días teníamos que irnos a la mañana siguiente.
Este nuevo velero nos gustaba más por varios motivos.
-          Era más pequeño, un total de 8 personas contando los 2 tripulantes.
-          Más barato.
-          Iban directos a Cartagena de Indias.
-          Los otros 3 pasajeros eran españoles, con lo que resultaría más cómodo pasar los 5 días juntos.

Sobre las 1230 del día siguiente llegamos a Puerto Lindo, pueblecito de donde salen la mayoría de los veleros que hacen este tipo de travesías.
Buscamos el hostal que nos habían indicado y recibimos la sorpresa. Los otros 3 chicos españoles eran Irene, Carlos y Airam.
Fuimos a reunimos con Eylleen, la chica con la que íbamos a viajar y esposa de John “el capitán”. Nos explicó más o menos cómo iba a ir el tema y quedamos en volvernos a reunir al día siguiente a las 0700lt para emprender el viaje.

Puntuales y contentos como niños con zapatos nuevos, nos enseñaron el velero y repartimos las camas.
A las 0800lt John levó ancla y empezamos a surcar el caribe bajo un sol achicharrador.
Ese mismo día sobre las 1500lt llegamos a nuestra primera parada; una de las Islas del archipiélago de San Blas.
Jamás habíamos visto ese paisaje, aquello era mejor que cualquier postal paradisiaca, documental o fotografía.
Rodeados por islas de ensueño saltamos al agua y pasamos una fantástica tarde.

Así fueron nuestros 3 primeros días de navegación. Aguas cristalinas, corales, playas desiertas y Kunas (tribus que viven en esas islas).
Langostas, mantas, delfines, peces y algún que otro tiburón nos envolvieron durante nuestra estancia en San Blas.
El 4 y 5 día cambio todo. Ahora nos nuestros compañeros eran los mareos, fuertes vientos y olas que hacían golpear el velero como si se fuese a partir.
Durante esos dos días no hubo más cartas, ni ron, ni cervezas ni apenas conversación.
Concentrados en no perder en norte y tener que echar la papilla por la borda soñábamos con llegar a Cartagena.
El sexto día amanecimos anclados en tierras colombianas donde felicidad y ganas de besar el suelo era patente en todos nosotros. Habíamos llegado!!!

Ahora, esos dos últimos días ya quedan en el olvido de todos nosotros. Pero lo que jamás podremos olvidar son aquellas risas, confesiones y buenos momentos que pasamos en aquellos 10m2.
Allí entre langostas, kunas, cervezas y partidas de chin-chón (SIN OLVIDARNOS DE LA GORRA PESCADA), dónde nació una amistad para toda la vida. 

Muchos Besos.
Pepe & Laura


Mi nueva hermana y yo con unos Kuna
Felices y Contentos porque llegamos! 

30 nov 2011

Costa Rica con Visita

Fue poner los pies en San José y pensar. ¿Dónde coño está el sol? No nos visita desde Granada, Nicaragua y ya hace casi 1 semana. No tenemos ropa de abrigo y mucho menos para la lluvia. 
¡HEMOS DE SALIR DE AQUÍ!
Después de hablar con unos cuantos Ticos comprendimos que las lluvias no azotan de igual manera a la zona caribeña del país.
Hicimos números (algo que nos encanta a los dos) y decidimos tirar la casa por la ventana rentando un carro.

Temprano y sin GPS pusimos el mapa dirección Cahuita que aparte de estar en la zona calurosa es donde se encuentra el primer parque nacional del país, Parque Nacional de Cahuita.

Monos, perezosos, mapaches, pajarracos varios y hasta uno de esos lagartos que caminan por el agua (muy bonito el bicho pero nosotros no vimos tal proeza).
Después de 2 días y sin poder comer un patacón más, Cahuita se nos quedó pequeño. Encendimos el Jimmi (Suzuki Jimmi, el coche) y nos fuimos camino a Tortugero.

Como el parque nacional está en medio de unos pantanos y canales, no hay carreteras para acceder a él y tras examinar todas nuestras variables decidimos irnos hasta Puerto Limón, dejar el coche en el parking "vigilado" y pillar una lancha hasta el pueblo de Tortugero.
4 horas de travesía contemplando belleza, la cual quedo aplastada por el chaparrón que nos cayó y el va y viene de maletas que el Sr. del barquito se traía.
Nota: sorpresa nos daría la vida unos días más tarde... al poner en nuestro camino unas compañeras que venían en esa barcaza con nosotros.

Camino a Tortugero
Calados hasta los huesos llegamos al pueblo y tras unos minutos buscando alojamiento nos pusimos manos a la obra.
Nuestra meta era poder ver como las tortuguitas salían de los huevos e iban rumbo al gran azul. 3 días estuvimos paseando por la playa, kilómetros arriba y kilómetros a bajo. NADA. 
Tan solo el rastro del largo camino que las pequeñas emprenden quedo reflejado. Bueno miento, en uno de sus momentos de solitud, Pepe salió a pasear y llego con la sonrisa iluminada. Había ayudado a unas tortuguitas perdidas a encontrar de nuevo el rumbo. Pero eso fue todo, ninguna estampida tortugera ni nada. Qué triste!

Tortu de Pepe

Dos días aún nos quedaban para tener que estar en el aeropuerto y valientes como nadie decidimos volver a la costa pacífica a ver si las lluvias se habían calmado.
Jacó, paraíso surfero ¡Allá vamos! Pero otra vez nuestros sueños se toparon con la cruda realidad. Aquello más que un lugar para recrearse la vista con cuerpazos surferos era un Benidorm a la costarrícense; viejos pellejosos quemados por el sol, luciendo arrugas bajo tremendas camisas hawaianas. No nos quedó otra que beber cervezas pensando en lo que pudo haber sido…

Por fin era el día. Nuestra primera visita aterrizaba en unas horas, nervios e intriga. Llegábamos al aeropuerto siendo tan solo dos y nos iríamos de allí siendo CINCO.
Trini en uno de esos emails relámpago, nos informó que también había unas amigas suyas en el país y que lo había cuadrado para encontrarnos todos allí.
- ¿Ves a alguien con pinta de guiri? – Me dice Pepe - No, aquí no hay ni cristo con chanclas, mire donde mire solo veo gente tapada hasta la cabeza. No pueden estar por aquí.
- ¡Mira!, aquella chica no es la que venía con nosotros a Tortugero? Y además va con una mochila Quechua y con chanclas? Deben ser las amigas de Trini.
Una vez ella también nos vio, no hubo dudas. Toda otra “serendipia” de este mundo.
Fue como un golpe de aire fresco, Trini junto con sus amigas nos rompió la monotonía de estar solos.
La compañía fue algo fugaz y con ellas simplemente estuvimos unos 5 días, más o menos, pero bueno que el poco tiempo nos cundió bastante. Visitamos el Parque Nacional del Volcán Arenal y parte del norte de la costa pacífica.
Lástima del tiempo, las lluvias, nubes y niebla hicieron que no lucieran mucho los paisajes tropicales pero, es lo que tiene viajar en esa época del año.
Flora y Fauna en abundancia eso es lo que nos llevamos del País.
Hemos de hacer mención a las Termas Naturales de Arenal. No hay precio cuando los locales te timan porque eres turista. Te venden una excusión dónde se supone que vas con un guía al Parque Nacional, te enseñan una de las cascadas más importante y acabas el tour en unas termas naturales que el pueblo de arenal tiene. Y claro, cuando acabas yendo a un refugio, el cual no pertenece al Parque, en cuentas de ver la cascada te muestran lo que podía ser un riego para agricultores y las súper termas son una especie de cloaca gigante. 
NO TIENE PRECIO SER TURISTA.
Pero como habíamos pagado, era de noche y oscuro y no olía a mierda. Decidimos tapamos la nariz, rezar para no pisar ninguna rata y tirarnos con los ojos cerrados a la charca aquella. Al fin y al cabo al agua si estaba calentita y teníamos frio.
  
Los 5 en "La Cascada"
Sorpresa y felicidad al ver que no éramos los únicos turistas metidos allí.
Ya lo dice el refrán: Mal de muchos consuelo de tontos. 
¡QUE GRAN VERDAD!  
Llegó el momento de despedirse. Maribel, Maria Antonia y Trini se quedaban unos días más por Costa Rica. Nosotros, para no romper la regla de los 10 días de aquí mi compañero, agarramos el bus para Panamá.
Aún y así, no penséis que la visita de super Trini quedó ahí. La pobre, se amoldó a nuestra ruta de tal manera que acabó visitando 3 países en 20 días…! Va ser una visita dura de superar!!

Pepe's Frog.

Muchos Besos para Todos!
Pepe & Laura.

Pd: Prometemos actualizar lo antes posible y mantenerlo algo más “al día”. 

17 nov 2011

Vuelta a la Carretera

Eran las 06:00 de la mañana cuando cogíamos el ferry para dejar Utila tras casi 2 meses. (Pepe, feliz y contento. Yo, triste y borracha). 
Volvíamos a la carretera. 

Llegamos a Tegucigalpa tras unas cuantas horas de bus. Fea, sucia y no muy segura, así se puede describir la capital Hondureña. 
Tras estar 2 días atrapados, por fin pudimos agarrar el bus e irnos para Nicaragua.
Ya en Managua, por fin pudimos resolver el pequeño lío que veníamos arrastrando desde Cuba. Pero lo mejor de estar en la ciudad nicaragüense fue reunirme con mi amiga  Simone e ir a comer al restaurante de su mama. Gente, "la Ola Verde" recordarlo si estáis alguna vez por allí, donde lo "sano" esta muy bueno. 

Nos pusimos el traje de turistas y nos fuimos a ver los lugares donde lo que merece la pena ver es donde vamos todos los extranjeros: León, Granada con sus isletas y San Juan del Sur. 

Catedral "bonita" de León.
Volcán Ometepe, Granada
Los tres lugares son muy bonitos pero llegando a San Juan nos agarró los efectos de una tormenta tropical y nos jodió los planes, tardaremos en olvidar el Tour de las Tortugas.  
Pusimos San Juan en nuestra lista porque es un lugar donde las tortugas Olive Riley van a desovar. 
Lo que empezó siendo un grupo de turistas contentos e ilusionados acabo siendo un grupo impotente y con ganas de matar.

Historia: A las 1900 de la tarde nos reunieron en el hostal a las 10 personas que íbamos a ir en el tour. Una charla sobre las tortugas, métodos para acercarnos, etc... y nos subimos al camión, parecía que íbamos al matadero. 
Tras casi 1h y media de camino pedregoso bajo la lluvia llegamos a la reserva, La Flor. 
Allí Alice, nuestra guía, nos dio los últimos consejos y empezamos a bajar hacia la playa. La lluvia y la niebla hacia difícil el ver lo que teníamos delante pero finalmente, un bulto enorme salia del agua y tras ese otro y otro. TORTUGAS!! 

Ooh! La primera en llegar
Una de ellas escogió como lugar un refugio bajo los arboles y nos permitió poder observar el proceso "algo resguardados". SIN PALABRAS, QUE 20 MINUTOS MAS BONITOS. 

Desove en La Flor.
Tan solo vimos 2 procesos completos, la lluvia cada vez más dura nos estaba matando y ya los arboles no tapaban un carajo. No importaba, habíamos visto lo que queríamos ver. 
Regresamos al camión, serian como las 23:30h más o menos y aunque estábamos al borde de la hipotermia ninguno de los 10 le dio importancia y continuamos el camino comentando la jugada. 


Pero claro, todo no va a ser felicidad y en medio de nuestra cháchara notamos que el camión se detiene.  ¿Qué pasa? Le digo a Pepe. 
Sacamos nuestras cabezas a través de la lona y para que haberlo hecho. Arboles, arboles enteros, raíces incluidas son los únicos que atraviesan el agua. 
El conductor baja del auto para acercarse al agua. - ¡Voy a ver si se puede cruzar o no! nos dice. 
Pero su reacción no era la que queríamos. - ¡Vamos a tener que esperar a ver si para de llover  y el rió baja un poco. Con ese caudal y corriente no podemos llegar al otro lado!. 
La horas pasaban y aquello no tenia pinta de mejorar, sino todo lo contrario. La lluvia caía con más fuerza que hacia un rato. Aquello ya no era divertido. No hablamos, ni comentábamos nada. Cada uno estaba en su propio mundo, lo único importante era intentar no tiritar y conseguir algo de calor, así que nos fuimos juntando y juntando. 
De vez en cuando alguien sacaba la cabeza por la lona para comprobar como iba el cauce. 
No queríamos asumir la realidad. Aquello en vez de menguar iba creciendo y el agua ya nos llegaba hasta las ruedas del camión. 
Después de ver que la situación no mejoraba, se decidió dar vuelta atrás. Regresemos a la reserva y allí esperemos a que la lluvia nos de una tregua. Como pudo, el conductor consiguió cambiar el sentido y emprender de nuevo la marcha hacia La Flor. 
Aquello era un asco, no queríamos volver a la estación, no teníamos ropa para cambiarnos, allí  no había nada, lo único positivo de volver era que al menos tendríamos un techo y cuatro paredes. 
Por fin se paro el motor. - ¡Ya hemos llegado! le digo a Pepe para que abra los ojos. Vuelvo a sacar la cabeza por la lona y otra vez me pregunto el porque lo hago.
- ¡Oye, esto no es la reserva! ¡ Lo único que veo es agua! le vuelvo a decir a Pepe. 
Oímos como el conductor baja del camión y reniega. 
¿Dónde estamos? ¿Que hacemos? ¿Creo que no se puede pasar por ahí tampoco?. Todos nos hacíamos las mismas preguntas pero, ninguno de nosotros se atrevía a preguntar. 
Finalmente Alice nos confirma lo que todos teníamos en mente. Atrapados entre dos ríos sin poder cruzar. 
MOJADOS, TIRITANDO Y CON SUEÑO pensábamos que teníamos que quedarnos en el camión hasta que pasara todo. 
Por suerte, aquella zona es muy pequeña y todo el mundo se conoce. Así tuvimos un rayito de luz. 
El conductor conocía al dueño de una posada que andaba cerca. Otra vez media vuelta y en cuestión de minutos llegamos a la posada. Claro que posada no es el nombre apropiado. Aquello parecían cuadras con paredes pero nos daba igual. Estaba cerrado y podíamos evitar un poco el aire.
Bajamos como pudimos pensando en una camita seca. Eran casi las 0300 de mañana y estábamos empapados. 
Al llegar a la puerta del hostal, el dueño nos recibe con un perro gigante en la puerta.

El amigo del dueño.
- ¡O me dais 30$ por persona o volvéis al camión! esa fue su bienvenida. 
-¿Tu llevas pasta? no. ¿Tu? no. 
Ninguno de los 10 llevábamos un duro. Y es que al contratar el tour nos dijeron de no llevar dinero .. por si las moscas. Pero al parecer estas moscas si necesitaban pasta. 
Discusiones y llamadas de teléfono. Conseguimos quitarnos la ropa y meternos entre las sabanas cuando eran algo más de las 0500.
Obviamente nadie consiguio pegar ojo, aquel establo no era muy confortable y el ruido del viento y la lluvia no eran precisamente una canción de cuna. 

- ¡Levanta. Son más de las 0800 y oigo movimiento fuera!.  ¡Venga va muevete, que todo el mundo esta arriba. Ha dejado de llover puede que nos vayamos!  Así saque a Pepe de la cama.
Ingenua de mi, realmente pensaba que nos íbamos. Pero ese momento preciado aún estaba lejos por llegar. 

Unos hacían Yoga. Otros leían. Otros intentaban seguir durmiendo. La cuestión era ir matando el tiempo. 

La profe de YOGA.
El conductor regresó de chequear el estado del río y al verlo reír pensamos lo mejor pero aquello era un claro "reír por no llorar". Menos mal que se llevo la cámara de fotos y nos enseño las que hizo porque no podíamos creer lo que nos decía. 
- ¡Esta peor!. A lo cual lo mejor fue la coletilla añadida. - ¡La ultima vez que estuvo lloviendo así, la gente estubo incomunicada 8 días! Todos reímos por no llorar. 
Ahora, después de haber pasado ya un tiempo de aquello aún sigo riendo por no llorar cada vez que me acuerdo de aquella desagradable situación. 
Conseguimos salir, evidentemente. Pero no fue hasta las 1500 de la tarde que volvíamos  a subir al camión. 
Aquí os dejo un link, para que veáis lo bien que estaba el río en el momento de cruzarlo.

http://www.youtube.com/watch?v=R-x5YyTCOAY
(atención a las emociones de la gente)

A la mañana siguiente nos fuimos de allí. No queríamos saber nada más de San Juan del Sur. Costa Rica nos esperaba y con ella nuestra primera visita: TRINI.

Minutos antes de volver al camión.